Hay que pagar algo?

Lunes, 11 Agosto 2008

El increíble progreso tecnológico y el software libre

En estos días, estoy entretenido con mi nueva computadora. Si, después de mucho tiempo, decidí abandonar mi “viejita” pc, y comprarme una nueva. Algo, que había pospuesto por mucho tiempo y ahora me doy cuenta lo increíble que ha progresado la industria de la computación.

En casi todos los aspectos, el salto de capacidad o velocidad se mide en decenas… de cuarenta o cincuenta veces mas veloz o de a cientos en la capacidad del disco, con respecto a la “antigua pc”… no hay comparación!.
Eso sí, pc nueva, pero sigo sin banda ancha. Bueno, todo no se puede! (cosas de argentina)

Y con respecto al precio, es igualmente increíble la diferencia. Esta computadora costó cinco veces menos (es, decir un quinto) en dolares. Y aún tambien es notable la diferencia en pesos… casi la mitad. Y eso que en el medio, hubo una devaluación del 200%!. Es decir, que en este aspecto como en muchos, los argentinos no podemos parar el progreso de la tecnología… ya que ésta camina por una ruta bien definida: todo es mejor, y cada vez es mas barato.

Pero además de esta nueva experiencia, decidí yo mismo adoptar una filosofía: todo el software que use, a partir de ahora deberá ser libre (GPL) o gratuito (freeware). Ya no mas programas que cuesten fortunas. Y menos ahora, que la diferencia es notable. No voy a gastar el doble en software de que lo hice con el hardware. Es ridículo, y no tiene sentido.

Pero no lo hago, por el precio (solamente). Lo hago, porque es el futuro de la tecnología (y de hecho Internet es resultado de el desarrollo del software libre y de desarrollos abiertos). Lo hago, porque no quiero estar atado a un monopolio. Que si se justificó en algún momento, ahora me pone trabas mas que nada, especialmente en la innovación, y en el desarrollo de alternativas. NO SE PUEDE DEPENDER DE UNA UNICA EMPRESA. Es arriesgado y peligroso además. Ese no es el camino, y el resultado es muy lógico, a la corta o a la larga, se frena todo incentivo y el progreso se detiene.

Así pues, mi camino con “la alternativa” no es nuevo, ya que lo vengo recorriendo hace rato. Y como soy usuario asiduo de varias aplicaciones de software libre, lo cierto es que este paso no me ha costado mucho. De hecho, lo único que hice, fue el cambio de software de oficina, en este caso: OpenOffice.org. Todo lo demás, ya era o libre o en su defecto freeware. Porque además también, había descubierto que éste era de mucho mejor calidad.

Ahora, soy un 99% libre (y legal además). Y en lo que queda de resto, ya lo iré superando. Pero ahora, estoy con un hard nuevo, y soft nuevo.

Aquí surge un imperativo: ya no hay escusas, hay que aprender con la computación. Hay que cambiar radicalmente los métodos de enseñanza (y los contenidos), porque de una manera o de otra (y aunque no lo queramos), los jovenes argentinos tendrán cada vez mas acceso a la tecnología. El progreso tecnológico en el hardware y la calidad cada vez mayor en el software libre / gpl (o en su defecto freeware / gratuito), hace posible que cada vez menos cueste el salto. La “barrera tecnológica” ya casi no existe… al menos claro, que no se quiera dar el salto y se pongan trabas.

Ahora, una vez que damos el salto (en realidad es un paso), eso sí, me surgen varias preguntas:
que hacemos con la tecnología?
vamos a cambiar?
vamos a seguir pensando lo mismo?
vamos a estar atados a los preceptos (cada vez mas equivocados) que nos condujo a este fracaso?
depende de nosotros!

Yo mientras tanto, disfruto de estar vivo en esta época de la historia. En la que el progreso de la tecnología, me permite hacer cosas que no había soñado. Y que en el futuro, incluso las fantasías mas increíbles están a la espera de ser cumplidas.

Y todo esto, porque estamos parados sobre los hombros de gigantes. Todo conocimiento actual, se los debemos a los científicos y pensadores que diron los primeros pasos en la investigación y lo compartieron con otros.
Como el software libre: el conocimiento nos pertenece a todos… es la receta. Que hagamos con ella, queda a nuestro criterio.

Y como dije en otro post: el progreso actual provino de la tecnología, NO de la política. Claro, esto no es muy digerible para algunos, pero es la (afortunada) VERDAD.

Y a propósito: hay algo que tenemos que aportar?

Resultado de la perinola: oia!… una alegría


Demasiadas pretensiones por tan poco

Sábado, 5 Julio 2008

Querer calidad por chaucha y palitos…

Querer algo a lo que no se puede alcanzar, da como resultado en frustración. A menudo, esto está asociado a los idealistas y soñadores, que son proclives a toda ruptura con la (cruda) realidad.

Es extraño que una persona “normal” pretenda alcanzar algo casi imposible sin que la tilden de ilusa. Por ejemplo, tener como vocación ser astronauta, o ser una superestrella del rock como Madonna, debería de antemano, ser considerado como algo extremadamente difícil (no imposible).
Generalmente, no existen muchos ilusos en un grupo colectivo social, ya que lo tornaría en un manicomio… es decir, soñadores… pocos, por favor.

Y que pasa cuando un sector social muy numeroso, se vuelve iluso?
Se puede entender que se pretenda calidad y no “pagar” lo que corresponde por ello? no? bueno, esta es la “realidad” de parte de la “clase media” argentina.

Cuando una sociedad pretende cosas (materiales y no materiales como el prestigio) a las que no pueden alcanzar sin que se haga el esfuerzo correspondiente o pagar en dinero que valga, se está en presencia de una “sociedad ilusa“.

Debido a la formación educativa (pasada) de la clase media argentina, muchas personas valoran poseer bienes y servicios como un país desarrollado sin pagar los precios/salarios iguales a los paises desarrollados. Algo así como, “productos del primer mundo, pagando salarios del tercero“. Es muy obvio, que esto es muy ilusorio, no se puede tener la misma calidado se bajan las pretensiones o se baja la calidad. No hay otra alternativa… es lo uno, con lo otro.

Esta “combinación frustrante”, solo se dá en una sociedad en decadencia. Dado que se pretende, mantener el status perdido ilusoriamente sin que se tengan los recursos económicos correspondientes… pretensión de rico, dicho de otra manera.

Y por que pasa esto? por la cultura devaluatoria/inflacionaria recurrente. Se estimula bajar los salarios con cada devaluación cada vez que en el sector social empleador (léase clase dirigente) se percibe que paga mucho y no puede competir con los productos extranjeros (a los que estos aspiran). Se bajan los salarios (servicios), y así se vuelve a la rentabilidad anterior. Pero al pagar menos, se desalienta la calidad del empleo y los productos siguen siendo de inferior calidad.

Y como la sociedad argentina sigue siendo (por ahora) algo culta, se pretende seguir con el estilo de vida progresista. Se pretenden productos extranjeros (ahora mas caros) y servicios de calidad mas baratos. NO SE PUEDE!… ES UNA ILUSIÓN!

Además, no solo sucede esto con la economía, sino que pasa con los valores, conductas y la política. Pretender que el país progrese con la cultura de los mitos, es igual de ilusorio. O se cambian los valores dominantes, se vota totalmente distinto, y se abre a la Libertad o estaremos condenados a la frustración permanente (o hasta que la gente se acostumbre).

En definitiva, no se puede progresar así. El camino del progreso, deriva del compromiso de MUCHOS con pagar lo que vale cada cosa.

Si se pretende Calidad, hay que pagarla.
Si se pretende Libertad, hay que defenderla.
Si se pretende Progreso, hay que abrirse y competir (aunque se pierda alguna vez).
Si se pretende Respeto, hay que darlo uno.
Si se pretende Solidaridad, hay que dar el ejemplo.

Estamos dispuestos a pagar el precio?… empecemos con cada uno.

Resultado de la perinola: mas de lo mismo…


La minoría silenciosa

Sábado, 7 Junio 2008

La razón por la que este pais no se hunde

En mi último post (Los cómplices), describí el por que esta sociedad fracasa una y otra vez, porque tropieza con la misma piedra muchas veces: porque básicamente la mayoría del pueblo argentino comulga con ideas y preceptos muy equivocados (léase mitos). Tan equivocados son estas “ideas”, que el resultado de éstas, perjudica a los que las profesan (ni siquiera son convenientes para ellos mismos).

Es decir, la mayoría de los argentinos son víctimas de sus propias creencias, viven como creen, votan como viven, maldicen lo que eligen y se quejan de las consecuencias… todo un escenario propio de una sociedad infantil (creer en cuentitos).
Por eso, es que terminan siendo cómplices de lo que los gobiernan (a menudo varían entre incompetentes y delincuentes)… No esta condenado este pueblo a repetir una y otra vez el mismo error?

Pero, para ser justos, o mejor dicho, para mirar todo el conjunto, no todos son así (no me gusta generalizar). Existe una minoría silenciosa que sufre las consecuencias de las conductas de los otros y sin embargo, dan mucho mas de lo que les corresponde (si así fuera).

Son cumplidores de la ley, ahorran, pagan sus impuestos en regla, conducen prudentemente, se preocupan que sus hijos tengan una buena educación, son eficientes en su trabajo, no faltan, tratan de ser puntuales, respetan a sus vecinos, no insultan, saludan, ceden el asiento, respetan a los mayores, votan a los candidatos de su preferencia (que suelen perder), pagan sus deudas, cumplen los contratos, viven de su trabajo, tratan bien a sus seres queridos, son solidarios con su prójimo, donan lo que les sobra, cumplen lo poco que promenten y hasta trabajan “ad honorem” en una actividad… es decir, hacen una vida “normal”.

Pero claro, esto no se nota. No protestan ni se hacen sentir, no se manifiestan, no se dejan llevar por las pasiones negativas (odio, envidia, ira), y principalmente nadie los defiende aquí, estan mal vistos, generalmente no se los premia, y hasta se los culpa, desprecia y castiga (el país tiene un historial recurrente de castigo al que se porta bien)…
como no va a ser minoría? si hay que ser valiente!

Pero… EXISTEN!!, sí, existen MUCHOS argentinos decentes… son tantos, que sostienen al pais. Son lo suficientemente numerosos como para tirar para adelante… y por que? porque así funciona la naturaleza humana: es el impulso vital! las ganas de vivir! (como decia una actriz cómica).
Las ganas de progresar y de alcanzar una “felicidad razonable”, hacen que se tengan que seguir valores positivos (que generen riqueza), y que impulsan a cada uno y al conjunto del pais a un progreso concreto. Es decir, a la larga se triunfa de esta manera… CONVIENE ser así, por así decirlo.
Cualquiera que quiera progresar se dará cuenta rapidamente que lo tiene que hacer con su propio esfuerzo, que dependerá de sí mismo (a menos que sea un parásito) y que DEBERA forjarse su PROPIO DESTINO.

Y por otra parte, fue el CAMINO QUE ADOPTARON NUESTROS ABUELOS cuando vinieron al país huyendo de la “cultura nacionalista / estatista” (generadora de miseria) de la preguerra: vinieron a progresar (a hacer su vida). Como dice el preámbulo de nuestra Constitución: “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino“.

Así fue, y así volverá en un futuro a ser… El resultado de esta “cultura del trabajo honrado” (por llamarla así) fue que el pais pasó de ser una colonia subdesarrollada a ser uno de las diez naciones principales del mundo. Uno de los ejemplos a seguir, que incorporó millones de inmigrantes (tantos que sobrepasaban a la población nativa), y principalmente fue uno de los modelos de crecimiento mas llamativos de la historia.

Las otras conductas… NO TRASCIENDEN!!, FRACASAN! (y por supuesto que son las actuales), porque está basado en la envidia, el odio, el resentimiento y una SOBERBIA injustificada (producto de la ignorancia) que ciega la visión de la realidad (el mundo está equivocado, dicen).
El período actual (desde hace 60 años), no para de fracasar y retroceder frente a otras naciones. No ya frente a los países desarrollados, sino frente a nuestro vecinos latinoamericanos. Nuestro vecinos, ven a nuestro (mal) ejemplo lo que NO HAY QUE HACER.

Pero, afortunadamente, existe una minoría silenciosa, que dá el ejemplo, sostiene al país, le impide hundirse, y que lo impulsará al progreso, si no hoy (esta generación?), talvez mañana (sus hijos).
Y será aquí! (Amén)

Resultado de la perinola: oia!… una alegría