El camino al infierno
Muchas veces me he preguntado que se entiende por “ser bueno” (ser buena persona)… dado que para muchos, no significa lo mismo y se valora distinto según la cultura y el ambiente social.
Aquí, en Argentina está muy arraigado el “concepto” de que ser bueno es ser tonto o ingenuo, ya que se supone que los malos prevalecen y que el bien es debil y en definitiva no conviene. Algo que explica en parte, por qué en este pais no se cumplan las leyes.
Pero, en esta “cultura” se va mucho mas alla de esta concepción del bien/mal. Acá, no solo se supone que el bien es un esfuerzo innecesario, sino que hacer las cosas mal esta justificado y que incluso se tiene el permiso de comportarse mal… es decir, que como deber, hay que hacer una pequeña maldad diaria.
Aunque parece extraño, este concepto se ve claramente en las conductas de muchos habitantes de este pais. Estas conductas que suelen ser pequeñas molestias al prójimo/proximo son de lo mas inútiles, ya que no se obtiene nada a cambio de ellas, solo molestar.
O sea, no es como un robo en el que el ladrón obtiene un botín y se beneficia de ello… no, estas conductas no obtienen nada. Tal vez solo se obtenga la satisfacción de molestar un poquito la vida de los demás.
Algo enfermo tiene esta conducta, y es que está muy difundida. No se contrapesa ni se la castiga, es mas, se la alienta desde la educación y desde la política.
Es un mandamiento argentino: “hay que joder (léase molestar) a tu projimo, como a ti mismo“. Y se aplica!
Cada cual aplica este mandamiento, conciente o inconcientemente. Y si se lo viola, es por debilidad (ser bueno), y además, se es blanco de burlas de los otros… “es un gil (léase tonto)”.
Por eso, se entiende que las conductas individuales y colectivas de muchos de los argentinos, sea solo y en definitiva… MOLESTAR. Molestar activamente o pasivamente (por omisión)… hacer la zancadilla o dejarlo en el suelo y no dar la mano. En definitiva, es igual… el resultado es lo mismo: “de su fruto lo conocereís“.
Y nada mas claro, para observar el fenómeno social de mutuo “molestamiento” (no encontré otra palabra), se ve en el tránsito. En este país, la gente se comporta en las calles o rutas, lo mas parecido al infierno/caos. Desde ya, que el resultado es el record de mas de veinte muertes por dia! Y a nadie le importa!
De nada valen las lindas palabras: solidaridad, hermandad, etc. si no se aplican al projimo/proximo/vecino (es decir, el que esta al lado). La humanidad es un concepto abstracto si no se lo concreta en los individuos que la componen y que en definitiva son lo que importan: cada uno, yo y mi prójimo.
Todos son victimas y todos son victimarios! todos son culpables de su propio sufrimiento porque nadie quiere ceder, nadie quiere dar el paso al costado, nadie quiere pasar por debil. Pero cada cual sufre treinta veces lo que se hace a los demás… lo mas parecido al infierno.
Siempre el culpable es el otro, yo no.
Pero claro, quien te quita la pequeña satisfacción de la maldad diaria? si tiene un gustito a revancha… lástima que despues sea uno la victima de la madad diaria del otro. Pero bueno, eso es otro cantar.
O acaso no será que viven en un infierno personal y quieren “redistribuirlo” a lo demas? En este caso, es el camino mas tonto de perder el alma, crear un infierno, por tonterías… un infierno hecho por pequeñas maldades (gratuitas) diarias.
Resultado de la perinola: todos sacan… todos pierden
Escrito por laperinola