Hacer las cosas bien… así no vale!
Hace un par de semanas el mundo entero vio por TV como finalizaba exitosamente el rescate de 33 mineros atrapados casi 70 días a mas de 620 metros bajo tierra en el país vecino de Chile.
Un final casi imposible e impensado hace unos meses, pues en los primeros 17 días no se pudo tener ningún contacto con ellos, pues ni siquiera se sabía que estaban vivos!
Algo nunca visto y casi un milagro! Una tarea que era casi imposible y que finalmente fue perfecta.
Es decir, una potencial tragedia que finalmente terminó bien. Y por que? porque se hicieron las cosas bien.
Alguien dijo que se hicieron las cosas a la chilena, o mejor dicho que hacer las cosas a la chilena debería ser a partir de ahora ser una norma y referencia para el futuro.
Una excelente historia que sirve de ejemplo para muchos incrédulos de la capacidad del hombre para emprender tareas casi imposibles. Un buen ejemplo de que si se hace las cosas bien (o a la chilena) es muy probable que se obtengan buenos resultados. Así de sencillo. Hay que hacer lo imposible o como se dijo lo humanamente posible, para lograr lo que se creía imposible. Hay que hacer las cosas a la chilena.
Y en que consistió, desde mi punto de vista, este “hacer las cosas a la chilena“?
1. Lo primero y principal es que nunca se los dio por muertos, NUNCA.
Por lo tanto la primera reglas sería: Nunca hay que abandonar a los hombres, NUNCA.
No hacer nada o abandonarlos a su suerte está prohibido. La incredulidad o la falta de esperanza es la causa de los fracasos y no la consecuencia.
2. Dado esta primera decisión, lo siguiente es determinar que ninguna persona que se involucre en el rescate tiene que correr peligro. No hay que sumar mas problemas ni asumir una actitud ni de héroe ni de mártir. Si hay que emprender una tarea peligrosa o inédita se deben tomar todos los recaudos de seguridad posibles.
3. Si no se sabe que solución hay que adoptar, hay que descartar de plano la solución rápida si ésta es insegura en los resultados o implica riesgos de fracaso adicional al problema. Es decir, casi siempre hay que adoptar la solución mas sencilla y la mas segura, aunque ésta insuma mas tiempo. Hacer las cosas bien muchas veces implica ser pacientes.
4. Obviamente, no hay que mentir ni crear falsas expectativas. Hay que decir la verdad: se hace lo mejor que se pueda o lo humanamente posible.
5. Hacer lo mejor que se pueda implica que hay que llamar a los mejores. Hay que profesionalizar las tareas, es decir que tienen que intervenir las personas mas calificadas y con mas experiencia o lo que es lo mismo, hay que contratar a los profesionales. Improvisar? NADA.
6. Hay que tomar recaudos adicionales y planes de contingencia, por si acaso. Los famosos PLAN A y PLAN B o incluso PLAN C. La frase “si falla, falla” debería estar prohibida.
Si todo esto se hace, (es decir, si se hacen las cosas bien) es muy probable que se pueda tener resultados positivos en muchos casos (de tragedias o en los problemas cotidianos). Hacer las cosas bien implica todo esto (y tal vez mas). Hacer las cosas bien a veces es complicado y difícil, pero es posible. Hasta incluso se puede hacer lo imposible, lo perfecto y tener éxito.
Esto es lo que entiendo de hacer las cosas a la chilena. Algunos dirán: eso no vale! no tiene mérito! lo difícil es hacer las cosas mal y aún así, tener éxito! (esto no lo dirán, pero lo creen). Como diría un pobre tipo que tocaba lastimosamente la guitarra al ver tocar un profesional: Ud, toca bien, porque ud estudea…
Menos mal que en el caso del rescate de los mineros, se hicieron las cosas a la chilena… menos mal!
Resultado de la perinola: oia!… una alegría