La vida es dificultosa

Domingo, 29 Noviembre 2009

El amor y la conciencia

En este post me voy a referir a algo que escribí hace mas de 15 años. Como suelo hacer, siempre me gustó escribir para expresar mi opinión y dar mi testimonio sobre las experiencias vividas (las mías y la de las personas con las que convivo).
Hace mas de 15 años escribí unas reflexiones sobre un tema que voy a recordar hoy mismo: la dificultad de la vida.

El motivo de estas reflexiones (que dejé por escrito) fue para expresar mis sentimientos y dar un poco de ánimo a alguien a quien que yo creía que lo necesitaba (o por lo menos esa fue mi impresión). Y aunque el resultado fue en vano, por lo menos lo intenté. Como excusa puedo alegar que yo tengo la idea (tal vez errónea) de que los miedos se tienen que enfrentar, aún con errores. Y uno de los miedos, a los que me refiero en este post, es el miedo a la vida misma… la dificultad de vivir, incluido los desafíos que ello conlleva.

Los miedos a los que me refería en aquel entonces, devenían del miedo a perder y arriesgarse, y de la casi seguridad de que el camino de la vida está plagada de malos momentos, pérdidas y tristezas. El miedo a fracasar, a confiar en el otro y a ser engañado, a equivocarse, a perder seres queridos, a desilusionarse, a luchar (y muchas veces en vano) contra muchos males a los que no tenemos culpa, así también contra nuestra propia naturaleza humana, llena de defectos, los cuales en mucha medida son la causa de la dificultad de la vida misma.

Así como reconocía todas estas dificultades casi insoslayables, también rescataba algunos remedios. Uno de los cuales era el amor. Pues eso es lo que creía, que el amor era uno de los motores de la supervivencia, que trasciende las épocas y que es la energía que hace vencer toda dificultad, o por lo menos de sobrellevarla con dignidad.
El amor para compartir esta lucha, junto a alguien, para enfrentar todas estas dificultades… y que precisamente eso, es lo trascendente de cada historia particular. El amor y compartir la vida con alguien es la respuesta. Eso es lo que creía en aquel entonces y así lo puse por escrito.

Y el otro remedio que creía era la conciencia. Sentirse consciente de la vida misma (el sentirse vivos), del aquí y ahora, que ésta es mi oportunidad (esta es mi vida) y que la conciencia es la respuesta humana mas contundente ante el temor. Pues en definitiva todo parte de uno mismo, pues la vida pasa por mi y yo soy parte de la vida. Las dificultades son propias de la vida misma, y al final de cuentas muchas de ellas no son importantes.
Estar vivo y sentirse vivo es mucho mas importante que los problemas y las dificultades. Eso es lo que creía en aquel entonces y así lo puse por escrito.

Eso es lo que escribí en ese entonces… hace mas de 15 años. Y recordando ese episodio, sigo sintiendo y pensando lo mismo. Aunque ahora (en este tiempo en particular) compruebo que me anticipé mucho al tiempo y que necesitaría releer un poco lo que escribí en ese entonces, para darme un poco de ánimo… para sentir mas fuerza para luchar contra las dificultades de la vida.

Es curioso, pero seguro que ahora escribiría algo mas diferente en los detalles y lo haría mas interesante… pero lo que es seguro es que la conclusión sería la misma: a pesar de todas las dificultades, la vida vale la pena.

Eso es lo que aún sigo creyendo y así hoy lo escribo.

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!


Dolor de muelas

Viernes, 13 Noviembre 2009

Así es la vida…

A menudo compruebo que los pequeños hechos insignificantes son los que influyen en mi humor cotidiano. Además compruebo también, que esto es así en general para todo el mundo… no son las cosas rimbombantes las que trazan el camino de la vida, son los pequeños detalles, aparentemente sin importancia. Como por ejemplo, un dolor de muelas.

Por mas que uno crea que mi historia personal está relatada por los hechos mas salientes de mi vida (generalmente las fechas que recuerdo como importantes), lo cierto es que el transcurso cotidiano, está plagado de cosas tan sin importancia pero que me definen mas concretamente… son éstos, los detalles de la vida, los que realmente me interesan. Estos detalles como por ejemplo, un dolor de muelas.

Pequeñas alegrías, tristezas, dolores y anécdotas cotidianas son las que nutren y resumen una historia personal. Por mas que no trasciendan, son las que influyen en el resultado final (que sí se recuerda). Si los resultados son importantes y son lo que trascienden, aparentemente nadie recuerda que en el camino, se transitó por muchos de estos “detallitos” sin importancia, pero que a la larga o en la suma de éstos pequeños momentos (en su mayoría malos), marcan tan profundamente el animo vital, que definen cada historia personal como única.

Al fin de cuentas, y a pesar de que muchos pasan por la misma experiencia de vivir estos pequeños detalles (como por ejemplo, un dolor de muelas), cada uno lo vive en forma diferente, única y irrepetible.

Así es la vida… una sucesión de pequeñas alegrías, muchas molestias y algunos dolores, los cuales incluyen al $@%$#! dolor de muelas.

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!