Lo que se dice…

Miércoles, 22 Julio 2009

Dimes y diretes

Lo que AHORA se dice, se dijo mucho antes… pero cuando se lo hizo, no se quería escuchar. Cuando se dijo lo que hoy se dice, se lo ignoraba y se lo descalificaba. Por lo tanto, lo que hoy se dice, no es ninguna novedad. La novedad es que ahora se quiere escuchar.

Cuando se decía lo que hoy se dice, y alguno escuchaba, se lo descalificaba como “agorero”, es decir, aquel que dice cosas que no se quieren oír. El “agorero”, dice lo que no se quiere escuchar, pues en general son malas noticias y malos augurios o por lo menos, son advertencias de las consecuencias de lo que se hace. Y esto suele ser muy ingrato.

Lo que se dice ahora es lo mismo que se decía cuando no se quería escuchar. Y cuando no se quiere escuchar, y se ignoran las advertencias, suena un poco hipócrita asombrarse de los resultados evidentes… la realidad “que aparece” y que se muestra “de repente”. Como que “de repente”?

Cuando se decide escuchar lo que hace rato se decía (y eso es lo que esta pasando ahora), uno se asombra con la actitud de sorpresa que muchos tienen (como si nadie antes, se los habría advertido). Y yo me pregunto, por que ahora se decide escuchar lo que hace mucho se decía y se ignoraba? recién ahora se decide escuchar? y por que se sorprenden de la consecuencia de ignorar las advertencias? como entonces se puede sorprender que se termine con el mismo resultado?

Ahora se escucha lo que antes se ignoraba porque ahora se ven los resultados. Aunque ahora, es tarde. Lo que se debería haber aprendido de la historia (si es cierto que se aprende de los errores) es que lo que comúnmente pasa cuando no se quiere escuchar y se desestiman las advertencias. Y lo que generalmente pasa es que se termina mal.

Se dice y se escucha… y se miente y se ignoran muchas cosas. Pero no se puede ser tan obtuso de ser crédulo tantas veces de las mismas mentiras y de los mismos mentirosos, y a la vez, ser tan cínico e ingrato con los que tratan de advertirnos sobre los mismos engaños. No se puede sorprender que se termine como siempre. No se puede ser tan hipócrita!

Y a que me refiero? como dice el viejo refrán… a buen entendedor, pocas palabras. Aunque claro está, si se quiere entender, porque como dice otro refrán, no hay peor sordo que el que no quiere oír.

En fin, hay alguien que tenga algo que decir? porque como dice el dicho, dígalo ahora o calle para siempre. Aunque yo corrijo, escúchelo ahora porque después será tarde, entonces no se queje que no le dijeron.

He dicho!

Resultado de la perinola: mas de lo mismo…


Nunca mas!

Jueves, 9 Julio 2009

Mi interpretación del mensaje de las urnas

Desde mi punto de vista, el mensaje que surge de la votación del 28 de junio, es muy claro: la gran mayoría del electorado dijo BASTA. El hartazgo generalizado se vio reflejado en un resultado inobjetable (por suerte no se pudo hacer fraude). El resultado fue muy claro y quien no lo lea así, quedará catalogado en la historia argentina, como un necio mas.

En ese marco de pensamiento, es que quiero hacer un pequeño aporte, para clarificar a que es lo que se debe decir basta. Que es lo que se debe identificar como errores y que es lo que se debe cambiar, independiente de quien los haga. Los errores no son exclusivos de algunos (los identificados como los “malos”) y otros no (los “buenos”). Pues mucho me temo que, estos errores recurrentes, vicios (o delitos?), que dieron como resultado el fracaso permanente en el que vivimos, y que casi todos los gobiernos “democráticos” que hemos tenido, han repetido hasta el cansancio, han sido culpa nuestra, los ciudadanos.

Si es cierto la sentencia “se aprende de los errores” (yo creo que no), los argentinos deberíamos ser unos de los pueblos mas sabios (por la cantidad de errores cometidos) del mundo. Cosa que por supuesto, no es cierto.

Si es cierto que se quiere salir del error, por lo pronto, hay que determinar que es lo que se hace mal, y fundamentalmente, no hacerlo mas. Con este fin, me propuse crear unos “mandamientos políticos” (es decir, lo que NO SE DEBE HACER). Estos son, desde mi punto de vista, las cosas que NO deberíamos ni tolerar ni consentir o avalar, es decir no hacer NUNCA MAS:

- Nunca mas dar tanto poder a una sola persona o a una familia (nepotismo)
- Nunca mas poner parientes o amigos en los cargos o como candidatos
- Nunca mas delegar poderes especiales o “superpoderes” (delegación de facultades)
- Nunca mas tanto poder a un solo partido (hegemónico) ni a la inexistencia de contrapeso y control (mayoría automática)
- Nunca mas descalificar al adversario o al que disiente (el imperio del discurso único)
- Nunca mas mentir con las encuestas, ni mentir con las estadísticas oficiales
- Nunca mas la repartija discrecional de favores (dinero público) a empresarios, periodistas, sindicalistas, etc.
- Nunca mas al manejo arbitrario de la “pauta oficial” (propaganda) como medio de disciplinar los medios de prensa (“listas negras” de periodistas, artistas, etc.)
- Nunca mas amenazar a la prensa o tildarla de enemigo
- Nunca mas la concentración abusiva de los recursos en el gobierno central (unitario), es decir, “la caja”
- Nunca mas al cambio de la Corte Suprema (para poner jueces afines)
- Nunca mas al apriete a jueces para fallar lo que el ejecutivo quiere
- Nunca mas inventar causas judiciales a opositores
- Nunca mas “cajonear” causas ligadas al gobierno de turno
- Nunca mas a que las únicas causas judiciales que se investigan sean las de gobiernos pasados
- Nunca mas a la suba constante en los impuestos
- Nunca mas a las devaluaciones ni al dolar alto o bajo (es decir, dejen de joder con la moneda!)
- Nunca mas al robo de las cajas de jubilación para financiar las deudas del gobierno
- Nunca mas robar o confiscar los ahorros o jubilaciones
- Nunca mas utilizar los ahorros jubilatorios (pensiones) para fines electorales
- Nunca mas al uso de fondos públicos para financiar las campañas y actos electorales del gobierno
- Nunca mas a las constantes emisiones de deuda nueva
- Nunca mas al no respeto por los contratos
- Nunca mas al cambio permanente de “las reglas de juego”
- Nunca mas al default, corralito / corralón, pesificación, etc.
- Nunca mas justificar monopolios, sean estatales o privados (amigos del gobierno de turno)
- Nunca mas expropiar o confiscar la propiedad de los ciudadanos o el fruto de su trabajo
- Nunca mas usar a los pobres (imperio del clientelismo y la dádiva)
- Nunca mas anular leyes
- Nunca mas dictar leyes que no se cumplen
- Nunca mas reformar la Constitución Nacional, para algo tan banal como la reelección
- Nunca mas cambiar las reglas o plazos electorales
- Nunca mas las candidaturas “testimoniales” (léase fraudulentas) o a todo tipo de fraude electoral (ej. robar boletas)
- Nunca mas votar a candidatos que no debaten
- Nunca mas al no cumplir los plazos de los cargos electivos
- Nunca mas elegir candidatos “a dedo” (sin pasar por elecciones internas)
- Nunca mas permitir la financiación oscura (ilegal) de los partidos políticos
- Nunca mas a los candidatos que se cambian de distrito o de partido o de cargo por conveniencia
- Nunca mas elegir a los mismos y votar lo mismo que nos dejó en este fracaso
- Nunca mas votar a los líderes mesiánicos o “salvadores de la Patria”
- Nunca mas utilizar o permitir bandas que amedrentan o “escrachan”
- Nunca mas ofender (o permitir ofender) a comunidades religiosas o sus autoridades o templos
- Nunca mas consentir cortar las rutas o caminos o calles que no permiten la libre circulación de personas o bienes
- Nunca mas inventar conflictos con países limítrofes
- Nunca mas vivir aislados del mundo
- Nunca mas mentir con el pasado, ni vivir en el pasado
- Nunca mas gobernar con espíritu vengativo o de revancha
- Nunca mas a la manía de reescribir la historia y despreciar el pasado
- Nunca mas a la estúpida idea de refundar el país
- Nunca mas la confrontación entre argentinos (“al enemigo ni justicia”, “yo o el caos”, etc.)
- Nunca mas gobernar con tanto odio, tanta intolerancia y tanto rencor
- Nunca mas al desprecio por las leyes de la Constitución y la República

Estas son “mis” nunca mas. Son bien concretos, no son generalidades. La mayoría de estas conductas se repiten de gobierno a gobierno, y tal vez, es hora que muchos como yo, digamos basta… que ya nos cansamos de la misma historia de continuos fracasos. Yo, por lo menos grito… nunca mas!

Resultado de la perinola: la idiotez al poder!


Tripartidismo

Domingo, 5 Julio 2009

Nuevo orden político?

En una de las reflexiones posteriores a las elecciones ocurridas el domingo pasado, me percaté de una novedad, que tal vez sea positiva. Estas elecciones mostraron que el voto se ha dividido casi en tres tercios. Por lo tanto, es posible que se este asomando un nuevo “orden” que va a organizar en 3 corrientes o partidos políticos principales, la política argentina?

Mas allá de que esta circunstancia se consolide o solo sea transitoria, me puse a pensar que este orden, es el que Argentina necesita. Tres partidos políticos, no dos. No al bipartidismo.

El bipartidismo en Argentina siempre fue antagónico, hueco y casi inútil porque en cada partido tradicional, siempre hubo tantas luchas internas como caudillos. Además, los principios de los mismos, se adaptaron en cada ocasión a los del líder del momento. Este bipartidismo le hizo mucho daño al país. No digo que el bipartidismo sea una mala idea, solo digo que según mi opinión, fracasó en Argentina.

Con un marcado antagonismo (conservadores contra radicales, peronistas contra radicales), las votaciones siempre fueron al “todo o nada”. Las luchas políticas, dieron lugar a tantas disputas falsas que engañaron al electorado, que nunca se supo que era lo que se votaba en cada ocasión. Si se hiciera un recuento, muchos recordarían a quienes no votaron o contra quién se votó. Casi nunca se fomentaba, por el contrario, que era lo que proponía cada partido. Y esto porque el sistema mismo, se había reducido a una disputa entre dos partidos que no representaban todo el espectro del electorado. Así se provocaba que una importante franja de la población, se viera FORZADA a optar entre uno de ellos (el mal menor).

Además de estas deformaciones iniciales, el bipartidismo dio como resultado que se formaran mayorías ficticias (mas del 50%) forzadas y circunstanciales, en las cuales se metía en la misma bolsa, a muchas tendencias o intenciones del voto. La tentación hegemónica, producto de estas mayorías ficticias, solo provocaron que el gobernante de turno “se la creyera”. La pretensión de gobernar con consenso se vio opacada por la fácil tentación de la otra alternativa: la confrontación con “el enemigo”.

Así es como la tentación antagónica, siempre es recurrente, pues la confrontación permanente de “los buenos contra los malos”, ya forma parte de la misma “cultura popular”. El antagonismo crónico siempre plantea la misma fórmula: “los buenos contra malos”… Ellos o nosotros, nosotros o el caos, nosotros o el pasado, patria o anti-patria, patria o colonia, liberación o dependencia, modelo o anti-modelo, y muchas mas falsas consignas, son consecuencia a mi modo de ver, de este bipartidismo antagónico que organizó (hasta ahora) la política en este país.

Y si se prueba con 3 grandes partidos? Que pasaría? Solo puedo especular. Pero a priori, aunque suene demasiado hipotético, por lo menos, me animo a inferir lo siguiente:

- Sería muy difícil que un partido logre mas del 50% de los votos, con lo cual, el consenso o la búsqueda de alianzas sería casi obligado.

- Los lideres, productos de consensos o alianzas programáticas serían menos propensos a verse tentados a provocar divisiones en el país.

- Los votantes, tendrían mas alternativas de que su voto sea mas representativo. Los diferentes pensamientos que existen en la sociedad, estarían mas fielmente representados y a su vez, mas repartidos. La síntesis entre dos corrientes mayoritarias que se excluyen, no se ajusta a una sociedad heterogénea como la nuestra.

- Cada partido (de los tres), tendría muchas mas posibilidades de llegar a gobernar, que si fuera parte de una “interna” en un partido parte del sistema bipartidario. Pero a la vez, éste seguramente deberá saber consensuar su discurso entre los otros dos partidos adversarios.

A su vez, ya existen varios antecedentes de este sistema tri-partidario, que emergió en forma muy interesante en las elecciones precedentes. Casi con excepción de las elecciones del 83, el bipartidismo en Argentina siempre fue bastante acotado (70 a 80%) y en las últimas elecciones, prácticamente ni existía.

El tri-partidismo, a mi me parecería un sistema mucho mejor que el anterior. Ya que NUNCA me vi representado por ninguno de los dos partidos tradicionales de Argentina y nunca entré en la trampa de votar “al mal menor” (eso hizo que perdiera casi siempre).

Por lo tanto, sería bueno que todos nos acostumbremos a ganar y perder elecciones y no descartar opiniones o sectores del país (casi todos son minoritarios), pues en su conjunto, todos formamos parte de lo que se denomina, “pueblo”. Pero claro, también se debería cambiar parte de la cultura política, y esto nos compete a todos los ciudadanos.

Habrá emergido un nuevo orden político? o son solo ilusiones mías?

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!