Mi análisis pre-electoral
A pocos días de una nueva votación, voy a expresar mi opinión sobre ella y a tratar de dar mi pronóstico.
Hasta ahora, no he sido muy bueno con los pronósticos electorales en las pasadas votaciones, porque básicamente no entiendo mucho con que parámetros y criterios mis conciudadanos votan. Cada vez que tengo una explicación un poco lógica y coherente, ha chocado con el resultado concreto. Así que no voy a repetir el error… no voy a dar un pronóstico numérico, ni siquiera el orden, porque en realidad, tengo que reconocerlo: no entiendo al argentino promedio.
La lógica del argentino es para mí, un misterio. Algunos dicen que es el aire, pero para mi es parte de la cultura (los hábitos, valores y conceptos que tienen metido en la cabeza) de muchos de mis conciudadanos. Por supuesto, no soy el único que no los entiende, la gran mayoría del mundo civilizado no entiende a los argentinos. Y yo diría que incluso, ya damos pena. Pero bueno, voy a intentar dar mi punto de vista…
La lógica política en los países desarrollados, se canaliza por corrientes de opinión: una corriente conservadora y otra liberal / progresista. Generalmente en dos partidos o coaliciones, que se los agrupa por afinidad de principios o intereses. El votante también hace lo mismo. Es muy normal que la mayoría de los votantes pertenezca a una corriente determinada y no salga de ahí. El voto independiente (que fluctúa entre ambos partidos y es minoritario) es el que determina a que partido o coalición le tocaría el turno de gobernar.
Yo soy partidario que todas las ideas razonables no tienen per se, la definición de verdad. Las ideas tienen su tiempo y lugar (su oportunidad). Muchas veces se ha dado que las ideas son mas oportunas para una ocasión en particular que otras ideas (oportunas para otra ocasión).
La lógica dominante en muchos países, indica que los partidos políticos representan valores, principios e incluso, intereses. Pero aquí en Argentina, no es así. La historia argentina demuestra que cuando se elige, en realidad no se sabe muy bien por que y para que se lo hace, pues los “principios” de los partidos políticos dominantes han sido (por lo pronto) contradictorios.
Por eso es que, la mayoría contesta que vota “como mi entorno” o “por tradición” o “contra el o ellos” (o contra todos) y así muchas explicaciones mas. Principios, ideas o planes concretos? No, eso no es una demanda. El voto fluctuante aquí, es MAYORITARIO. Por eso la mayoría puede llegar a votar cualquier cosa. Porque no sabe que ideas y que representa cada partido político.
El voto “cualquiercosista” en Argentina es muy mayoritario y por esa razón, me parece que los resultados pueden dar cualquier cosa. Si no, no hubiera pasado lo que pasó en octubre del 2001, en el que el voto negativo fue demostrado votando cualquier cosa. El voto negativo (que llegó a casi la mitad) que fue compuesto por el voto “en blanco” y especialmente el “impugnado”, que se expresó desde fetas de fiambre, caricaturas, toallas higiénicas, fotos, papelitos y demás ocurrencias. Todo muy representativo de las ideas imperantes en aquella y esta época, es decir cualquier cosa.
Cuando esto pasó (hace casi 8 años) yo me quedé un poco espantado de lo que los argentinos pueden llegar a hacer con tal de no expresar ideas y de NO jugársela. La cobardía que expresa esta conducta (en general, casi siempre disimulada) fue muy evidente para mi. Pues, no había ninguna posibilidad de votar a alguien diferente? ni siquiera UNA? no había ningún partido político (ni siquiera UNO) que exprese mucho mejor este “voto bronca”? Ninguno?
La triste realidad (que se demostró en aquella votación) es que el argentino sigue creyendo en las mismas mentiras de siempre. Se ilusiona y luego desilusiona con el mismo “versito”, pero cambiar, NUNCA. Cambiar y votar diferente es algo que no se piensa hacer JAMÁS. Antes, prefieren tirar el voto. Y la verdad, es que todo lo que pasó en aquella época fue bastante merecido. Esta conducta recurrente del argentino medio, da como resultado que la clase política piense que los gobernados son unos inútiles y cobardes a los que se les puede “vender cualquier cosa”… total, nunca se la juegan.
Con ese antecedente (que es muy reciente), los políticos argentinos gobiernan y van a las elecciones. Se puede gobernar sin principios, mintiendo sin escrúpulos y descaradamente que no pasa nada. Aunque claro, esta misma conducta también hace cada vez menos previsible cada resultado. Asi que en este sentido es una contra para los gobernantes, ellos pueden hacer cualquier cosa, pero cuando llegan las elecciones, puede pasar cualquier cosa. Vaya a uno a saber que pueden llegar a votar!
Por esa misma razón es que muchos políticos bajan y suben. Son votados por muchos en una elección y luego en la siguiente (sin que haya cambiado nada) no los votan casi nadie. Por que? Que representó en la primera votación? Seguro que era un voto de moda en esa ocasión. Principios? Coherencia? NO, si no importa. Vaya a uno a saber que se vota!
Finalmente, sobre esta elección en particular muchos tienen mucha expectativa y para mi, injustificadamente. Por dos razones: la confusión de ideas sigue igual que siempre y se sigue sin saber que es lo que se vota cuando se elige a los candidatos. Además, ahora se suma la duda de que si los candidatos mismos, lo son o son parte de otra mentira mas. Y la otra razón, es que para cambiar (si es que el pueblo lo quiere) se necesita una votación CONTUNDENTE. Unos pocos puntos (porcentajes de votos) de diferencia no hacen mucha mella. Por eso es que para mi, en estas elecciones, no va a cambiar casi nada.
Tal vez, para muchos esto sea una decepción, pero para mi, es una confirmación de que seguimos igual. Si seguimos en el mismo barro de la mediocridad, que se espera de diferente que pase? seguro que seguiremos en el mismo barro. Y esto seguirá pasando hasta que todos los independientes (que votan cualquier cosa) se acuerden de que si no se cambia, y seguimos en el barro, van a sobrevivir y prosperar los mismos gusanos de siempre.
Por lo tanto, depende de nosotros.
Resultado de la perinola: mas de lo mismo…