La TV por cable tiene los días contados

Lunes, 25 Mayo 2009

El futuro es inalámbrico
Todo el problema que tengo para conseguir un cable de fibra óptica, tuvo como contrapartida el hecho que me puse a averiguar sobre la tecnología de transmisión de datos, ya sea TV o Internet. Y descubrí que la tecnología del cable propiamente dicha, no tiene mucho futuro. Y mucho menos, a nivel de usuario hogareño. El futuro es la tecnología inalámbrica… hecho que recién empieza a asomar.

Es bien sabido el progreso creciente de la transmisión de datos mediante Wi-Fi, pero lo mas llamativo es que el futuro de la transmisión de TV (digital) es inalámbrico también. Dentro de poco, la transmisión de la TV digital llegará a nuestro país (eso espero) y será transmitida por aire, no por cable. Y en muchos países, este cambio ha comenzado.

Aunque actualmente la TV digital está muy afianzada en las transmisiones por satélite (se captan mediante antenas parabólicas), la tecnología predominante va a ser la TDT (Television Digital Terrestre). Y aunque parezca mentira, la recepción de esta tecnología será por medio de antenas… UHF. Si, antenas UHF (una tecnología creada hace varias décadas) y que son mucho mas eficientes y pequeñas que las actuales VHF.

La tecnología digital
Debido a que una señal digital admite una peor relación señal/ruido, los transmisores pueden ser de menor potencia. Pues, la trasmisión digital solo requiere un 10% de la señal que necesita una transmisión analógica. Adicionalmente, una antena de UHF tiene un tamaño ocho veces menor al de las antenas de VHF (actuales).

Con la digitalización, la transmisión es de gran calidad (sin fantasmas). Además se pueden transmitir mas canales (en el mismo espectro) de definición normal (2 x 1) o (1 en 2) de definición mejorada (DVD), o de TV de alta definición (1 en 3).

Además, la digitalización, puede ser utilizada no solo para la trasmisión de TV, sino de radio, e inclusive datos, como por ejemplo, Internet. Se puede recibir todos los servicios: Teléfono, Internet y TV (triple play). Algo que es el resultado lógico de esta tecnología y que no es “la factura única”.

Haciendo un poco de historia
En un principio la TV se transmitía analógicamente y solamente por aire. El principal problema de estas transmisiones era su corto alcance (debido a la curvatura terrestre) y principalmente, por la presencia de “fantasmas” (rebotes en edificios u obstrucciones o accidentes del terreno), ruido, nieve, efecto “lluvia” y otros efectos molestos. La principal ventaja de este sistema era que era libre y gratuito. La TV entonces tuvo que encontrar la manera de financiarse. Dado su alcance masivo, encontró en la publicidad, un matrimonio perfecto.

Hace unas décadas, con el cable, el mercado de la transmisión de TV cambió radicalmente. No solamente se solucionó el problema de la calidad de la imagen (casi sin ruido), sino que se adoptó otra modalidad de ingresos, la suscripción paga. En un principio, este sistema estaba circunscripto a un pequeño porcentaje de la población, pero luego llegó a ser tan masivo como en el primer “modelo”.

El problema de la TV por cable
Con el tiempo empezaron los problemas. A medida que su adopción fue mas masiva, volvió la publicidad y la calidad de la imagen se fue perdiendo. Por muchos factores: el incremento en la cantidad de canales transmitidos (el cable tiene un límite) y el “cuelgue” (ilegal) de usuarios sin control. Con lo cual, en algún modo se llega al mismo problema: la pérdida de calidad. Además, la transmisión en este sistema seguía siendo analógica. Razón por la cual, si se quería transmitir digitalmente (mucha mayor calidad), se debía reemplazar todo el cableado existente, con el costo que ello significa.

El cableado en las ciudades, tiene otros problemas adicionales: los cables ocupan espacio público (son poco estéticos), necesitan autorización para su instalación, se necesita una flotilla de técnicos reparadores para su mantenimiento, etc. Es decir, el sistema es poco flexible. Toda reconversión tecnológica (de cables) implica horas de trabajo y molestias a los vecinos.

Actualmente las empresas de TV por cable, están empezando a transmitir digitalmente, pero para ello debieron invertir mucho dinero en la reconversión tecnológica. Dado que el cableado actual esta obsoleto (desde hace décadas) pero muy extendido, se debe reemplazar cuadra a cuadra, zona por zona. Es decir, se debe reemplazar el cable coaxil por el de fibra óptica. Esto provoca un problema algo extraño: la TV digital por cable avanza de a poco. La cobertura o disponibilidad de esta tecnología esta acotada a la decisión de las empresas de invertir en determinadas zonas.

Este problema da como resultado algo peor: la TV digital por cable es restrictiva y muy exclusiva. A menudo se comprueba que unas cuadras están habilitadas y otras no (vecinos con privilegios y vecinos aislados). Por lo tanto, la digitalización en este contexto, es muy dependiente del “humor” de las empresas (en esto, doy fe). Esta tecnología (TV por cable) creó un problema: la aislación tecnológica.

El futuro de la TV digital
Todo estos problemas creados, se solucionarán pronto con la TDT. Las transmisiones de TV digital serán por aire, con lo cual se “avanza” hacia atrás, a el viejo modelo libre y gratuito. Sin restricciones, sin subscripción y sin aislación tecnológica. A su vez, se avanzará mucho mas rápido para difundir la TV digital que mediante el “lento” proceso de reconversión de la TV por cable. No habrá cuadras aisladas, ni “privilegiados”… las ondas son para todos.

Resulta algo paradójico que un cliente reciba antes, la TV digital por aire, que pagando al proveedor de TV por cable. El cual, tal vez, seguirá analógico por mucho tiempo.

Este sistema, hasta les conviene a las mismas empresas, porque con la digitalización mejora enormemente la inviolabilidad de las señales. Es decir, que las mismas no pueden ser decodificadas sencillamente porque el algoritmo de codificación se puede cambiar en forma remota.
Además, se puede tener una característica del segundo modelo: la suscripción paga. Con la decodificación digital, esto es posible y prácticamente imposible de “crackear”. Con lo cual, en esta tecnología todas las características propias de los dos modelos se mantienen… todos ganan.

Conclusiones
Por lo que he investigado, la conclusión es mas que obvia. Para la adopción masiva de la TV digital, se debe promocionar rápidamente la TDT por aire. La digitalización por cable no solo avanza muy lento, sino que a su vez, provoca problemas adicionales: la dependencia tecnológica, pues es muy probable que las empresas de TV por cable sean empresas monopólicas.

La oportunidad que nos brinda esta nueva tecnología es inmensa: la proliferación y la competencia de nuevos medios (como en Internet), la diversificación del conocimiento y la creación de nuevas oportunidades de progreso . Pero algo me dice, que igual, los argentinos, nos la vamos a arreglar para seguir atados a nuestros vicios: siempre lo mismo, priorizar el monopolio en vez del cliente.

Será distinto esta vez? (ver para creer)

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!


Buenos vecinos

Miércoles, 13 Mayo 2009

La solidaridad bien entendida empieza por casa?

Dicen que para muestra basta “un botón”…, dicen también que los argentinos somos solidarios y amables… dicen. Bueno, en estas historias relato como es la convivencia entre unos vecinos de una ciudad como Buenos Aires. Estos son los “buenos vecinos”.

El que jugaba al basquet
Hace algunos años, una vecina tenía un hijo adolescente que se le dió por agotar sus energías juveniles jugando al basquet. En sí, este deporte como cualquiera, no tiene nada malo. Salvo por el hecho que el constante rebote de la pelota (bastante dura), era sobre la pared divisoria entre casas (aunque también se transmitía los golpes por la losa). El golpeteo de ésta se sentía sobre la pared que daba a los dormitorios.
Que hizo esta vecina cuando recibió las quejas que no dejaba dormir a sus vecinos? nada. Le importó acaso? no. Como no se va a permitir que a su hijo adolescente, molestar tranquilo?
Meses y meses en la misma situación, día y noche. Hasta que un día (según me cuentan), recibe esta vecina una pequeña descarga eléctrica (una patadita) cuando se bañaba. A parecer, con tanto golpe, se habían aflojado alguna unión entre caños eléctricos en la casa vecina.
Ahí si, tuvo que depender de la buena voluntad de su vecino. Aunque el problema no era grave (era una muy pequeña pérdida), tuvo que pedirle a éste que reparara la instalación eléctrica. Cosa que hizo, pero que podía habérsele negado.
No le quedó otro remedio que retribuirle el favor. Y desde entonces, el “nene” dejó de molestar con la pelota a sus vecinos. Que costaba hacerlo antes?… bueno, en este caso una “patadita eléctrica”.
Moraleja de la historia: a estos vecinos, no les importa molestar a otros, mientras no hagan lo mismo con ellos. La única manera que entienden es “a las malas”.

El cortador de cables
Nada mejor que esta historia para relatar como el argentino promedio está en “su propio mundo”.
En muchos barrios de esta ciudad, los cables telefónicos y de TV (en esto doy fe), pasan por entre medio de las casas (el cableado pasa por el interior de las mismas). Es muy habitual, que en algún lugar de la manzana haya un centro de distribución del cableado para cada casa en particular. Es decir, que un cable para que llegue a cada casa debe pasar por otras vecinas.
Explicado ésto, que es lo particular de esta historia?
Hace unos años un vecino se muda y empieza a remodelar su casa. Como nuevo vecino empieza con pretensiones. Una de estas pretensiones era que no quería ver estos cables que pasaban sobre su terreno (pasaban por el fondo). Estos cables eran de teléfono y TV que proveían el servicio a otros vecinos. Que hizo este “buen vecino”? Cortó los cables! y además, sin consultar y sin avisar a las empresas. Y lo hizo varias veces, encima! Aunque los cables estén pegados a la medianera, éste se subía a una escalera (bastante alta) y los cortaba o los movía o vaya a saber que hacía.
Moraleja: estos vecinos se creen que el otro no existe y que no comparten nada. No importa, siempre es la misma actitud. Tal vez crean que el aire que esta encima, sea de ellos.

La de los caños rotos
Como repara un argentino un caño roto? no lo repara, lo deja así. Gastar en mantenimiento, no es algo que se tenga como prioridad. Si se puede dejar para otro momento, mejor. Que la pared tiene mas y mas humedad? que la humedad pasa a la otra casa? lo lamento, no se arregla. Que se oye el constante ruidito de la caída de una gotera? que la gotera y el ruido da justo sobre la pared del dormitorio? que se la banque!
Este es el caso de la vecina de los caños rotos. Meses y meses con la pérdida sin arreglar. No le quedó otro remedio, al vecino de al lado que pagarle el plomero y arreglar el caño de la vecina. Al estar construida la cañería con materiales “de segunda”, tuvo que cambiarlo. En realidad, no era mucho el costo, pero son así y no van a cambiar. No les importa. Lástima que perjudiquen siempre a otros.
Moraleja: con estos “buenos vecinos” no hay que esperar que arreglen nada. Son así y así viven.

Así son ellos… Si se va a tener que convivir con ellos, mejor estar preparados y armarse de paciencia. De otra forma, es mejor mudarse o tener una casa aislada. Estos son los “buenos vecinos” que conozco, aunque seguro que hay peores…

Resultado de la perinola: mas de lo mismo…


2 años sin banda ancha

Martes, 5 Mayo 2009

Hoy se cumplen dos años sin banda ancha. Como relaté en mi primer post, mi experiencia con la banda ancha, ha sido una frustración tras otra. Nada extraño, desde el hecho que (aunque vivo en un barrio residencial de clase media en la ciudad de Buenos Aires) mi cuadra está cautiva del monopolio de Telecom – Arnet (ADSL).

Todavía no encuentro la razón del monopolio, pues ninguna empresa proveedora de cable por fibra óptica se digna a tirar un cable en esta cuadra. Algo que vengo reclamando insistentemente, desde hace 7/8 años.

Como hasta hace poco, fui cliente (por casi 21 años) de Cablevision, lo mas probable era que Fibertel (la empresa asociada a CV), diera el siguiente paso e invirtiera en la cuadra. Con ello, además de la fibra óptica, se podría acceder a la digitalización de la TV. Pero por alguna razón, esto no le interesa a la empresa.

Aún así, con la única opción del monopolio de Telecom – Arnet, fui cliente de Arnet. Pero, luego de algunos pocos meses de “relativo buen servicio”, se cortó por UN MES. No se puede pretender, que un monopolio le interese dar un buen servicio a los clientes (cautivos)! Pues sin competencia, no hay incentivo para que las empresas inviertan. Lo concreto es que además del mal servicio, el cable telefónico está obsoleto. Y por mas promociones que ofrezcan, no se puede garantizar la calidad del servicio en esas condiciones.

Los mismo, pasa con CV – Fibertel, se abusan del monopolio. Por mas promociones que hagan, la realidad indica que NO LES INTERESA INVERTIR. Además a CV no les interesa los clientes antiguos, por eso es que los cables viejos están igualmente obsoletos… NO LES INTERESA INVERTIR en nuevos cableados.

Por estas razones, es que no puedo acceder a la banda ancha… preso del monopolio de Telecom y sin otras opciones porque las empresas de cable por fibra óptica (Fibertel, Multicanal, Telecentro, Sion) e incluso Speedy (de Telefónica) no están disponibles. Y eso que vivo en la ciudad mas importante del país! En una provincia pobre como San Luis, es peor, no? Ah, no? … y en el gran Buenos Aires?…Tampoco? Ahora entiendo… las prioridades.

Bueno, yo seguiré igual (a dial-up) hasta que alguna empresa se digne en tirar un cable (fibra óptica) en mi cuadra y así poder acceder a la banda ancha… pero hoy digo: feliz aniversario monopolio, feliz anti-progreso! Pues, como es lógico, en la Argentina actual no se progresa.

Que pretencioso! no?

Resultado de la perinola: el cliente NUNCA tiene razón


Tienen un mambo en la cabeza!

Viernes, 1 Mayo 2009

Como es discutir con un idiota?

Yo entiendo por discusión, a un intercambio de ideas, ‘puntos de vista’, opiniones o valoraciones entre dos o mas personas en las cuales, aún en la disidencia, comparten un mínimo común: que el objeto mismo de la discusión es reconocido como real (es decir, que existe). Tal vez, cada uno tenga una valoración distinta de las cosas, pero no se discute la realidad… “la realidad es real“.

Pero, como es discutir con un idiota? Aquí, lo que está en duda es la realidad misma, pues el idiota no la reconoce como válida. Por lo tanto, la discusión en sí, suena algo inútil. Que sentido tiene discutir sobre algo que no es percibido como real? Eso que está ahí, existe? discutir así es de idiotas o locos.

Por ejemplo, dos simpatizantes van a ver un partido de fútbol. Ambos son simpatizantes de los equipos rivales. Es decir, cada uno “hincha” por su equipo. El partido tiene como resultado, que un equipo gana (anota mas goles que el otro). Que discusión entre los simpatizantes, es de esperar luego del partido? Lo lógico sería que la discusión se centre en las acciones del juego, las arbitrariedades del juez, la “mala o buena suerte”, la injusticia del resultado, etc. Pero, ninguno de los dos discutiría si lo que pasó (es decir el resultado) no pasó… que el resultado es otro. Sería de locos que alguno de los dos, dijera que el resultado fue otro, no?… bueno, discutir con un idiota implica eso, discutir el resultado (o lo real). Si no se ve el resultado, entonces estamos en otro universo: el de la mentira.

Lo he visto muchas veces, que ya me aburre. Los idiotas están tan presos de la mentira (los prejuicios que tienen) que no ven la realidad. Y lo dicen, encima! “yo no creo en los datos“. Lo discuten con tanta vehemencia que asusta. Uno, llega a dudar de si mismo… que dije? que escribí? leyó bien? de donde saca eso? Es como si la locura de discutir con un idiota, implicara que todo es así, que la realidad está torcida.

La realidad, para el idiota no es lo que se muestra. La realidad es lo que se esconde. Todo es conspirativo, el mundo que ven es de las mentiras que (los otros o “el sistema”) nos imponen (parecido a The Matrix?). Todo tiene una explicación maniquea. Están los buenos (ellos) contra los malos. Los resultados están dictados de antemano, “arreglados”. Para el idiota, la realidad es otra.

Y por que digo entonces que son idiotas y no locos? Porque no son locos, tienen un concepto del mundo que se da “de bruces” con la realidad… falsedades, que son fácilmente demostrables. Pero, como ellos se consideran que están siempre en el bando correcto, tienen la razón, son éticos y morales (son los buenos de la película), ellos son los únicos que van a corregir “la (injusta) realidad”… y esa concepción errada les condiciona de antemano juzgar y llegar a la verdad. De ahí se deriva la mentira.

Tienen tanta confusión en sus cabezas, que no pueden razonar claramente. Todo es complicado para ellos. Suelen echarle la culpa a “los otros” y ven enemigos recurrentemente (siempre hay un “enemigo”). Incluso, no creen en las ciencias (odian las matemáticas), por eso detestan la computación. Le tienen miedo al progreso, miedo a la tecnología (las máquinas son nuestros enemigos: The Matrix, Terminator, etc.), el futuro es apocalíptico, etc. Son “supuestamente” descreídos (no creen en lo evidente aunque esté enfrente de sus narices), y a su vez, no pueden abandonar los conceptos falsos de los que están presos.

Cuando uno discute con un idiota, éste casi ni escucha (o no lee si es escrito) pues está interpretando todo (y torcido) en el momento mismo que se le habla. Todo lo relaciona con el pasado, pues no se imagina nada nuevo o diferente …”eso me recuerda a…”, “eso es lo mismo que…”, son frases que repiten continuamente. Como si estuvieran esclavos de una realidad pasada que se repite una y otra vez y que para ellos, solo cambian los personajes. No escuchan, porque en realidad, no les interesa escuchar, pues solo les interesa la réplica, la contestación (eso es lo que entienden por discutir). Es inútil discutir, porque no escuchan!

Discutir con un idiota es exponerse a críticas extrañas, porque ellos catalogan todo según sus parámetros establecidos. Como simplifican la realidad, suelen “poner a muchos en la misma bolsa”… no discriminan. Al discutir con ellos, se lo hace en representación (en la misma bolsa) de algún grupo (que está catalogado previamente). A su vez, cuando éstos critican a otros, suelen destacar los mismos defectos que ellos tienen, como si proyectaran en los demás, sus propias fallas (ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio). No pueden reconocer que se equivocan… no pueden.

Como éstos no relacionan las premisas (falsas) que aplican y las acciones derivadas de éstas, con sus consecuencias (resultados), no pueden aprender nunca, porque no pueden entender que fue lo que salió mal… no pueden. Lo único que consiguen es pues, un fracaso rotundo (porque éste, está basado en la mentira), pero que ellos lo niegan. A lo sumo, dicen “se hizo mal”, pero no cambian ni rectifican. Por eso distorsionan la visión de la realidad, solo ven lo que quieren ver.

En fin, tienen un mambo en la cabeza! Y no me preocuparía por ellos (hasta les tengo lástima) si no fueran porque son los idiotas útiles y funcionales de otros idiotas (pero mas vivos) que les llenan la cabeza, es decir, de los imbéciles que los usan. Y al final, caen (engañados) en la misma trampa (de la mentira) de la que supuestamente huyen.

Discutir con un idiota, es inútil. Es perder el tiempo, pues el resultado de cualquier “discusión” siempre es el mismo: el contrasentido. Y ahora con Internet, las discusiones inútiles se ha multiplicado por mil. Discusiones en foros, chats, blogs están inundadas por opiniones de idiotas (que encima se esconden con el anonimato que les da estar frente al teclado) que hacen “en vano” toda conclusión positiva que se quiera hacer de ellas.

En fin, es inútil… antes de discutir con un idiota, prefiero perder el tiempo de otra manera.

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!