La cultura de la mediocridad
Una de las virtudes (o beneficios) que tiene ser una persona madura, es el tener mas perspectiva, mas experiencia, y mucha mas amplitud de criterio para conocer el verdadero (o mas certero) significado de las cosas.
Un concepto que descubrí, con mi experiencia de vida, es que sí existen “hombres de buena voluntad“. Es decir, que esta frase no era solamente retórica, era bien concreta. Pues el concepto de buena o mala voluntad, es un buen punto de partida, para entender como y porque actúan las personas.
Pero claro, esto lo descubrí, por la actitud contraria. He experimentado varias veces la misma actitud en varias personas, que ahora lo entiendo. Muchas personas que conocí, tienen simplemente “mala voluntad”.
Existen hombres de mala voluntad, pues no importa cuanto empeño uno ponga en ayudarlos o enseñarles, o incluso con premios e incentivos mas que evidentes. Hay personas que simplemente no quieren… no quieren progresar, aprender, explorar o crecer. No quieren. Ni siquiera con el incentivo del dinero. Nada sirve. No quieren sobresalir ni dar un paso mas de lo “que corresponde”.
Me fue difícil de aceptar, pero tengo que reconocer que es así. Muchas veces me he sorprendido con las elecciones que hacen éstos, pues es muy evidente que nunca eligen lo que mas les conviene. Pierden oportunidades, no les gustan los desafíos, siempre son presos del “que dirán”, se dejan influir por prejuicios y por miedos que los paraliza. Es que no quieren!
El mundo de la mediocridad y el mundo de los grises existe. Y encima, es por elección!
Pero la mediocridad de ellos no es simplemente pasiva. Por el contrario, es una actitud de vida que quieren imponer a los demás. Como si fuera que sienten tanta rabia por sus vidas, que quieren amargar a las de los otros. Es una actitud mas que despreciable, pues no se contentan con vivir miserablemente… pues, quieren hundirnos a todos los que no somos como ellos.
De ahi deriva el desprecio que tienen para con todo. Empezando por si mismos. Desprecio y rabia por sentirse fracasados e inútiles. Los carcome la envidia, pues no toleran al éxito y son presos del odio, pues no toleran que el mundo progrese y les exponga el fracaso evidente de lo que eligen como forma de vida.
Pero claro, no lo dicen así. Disfrazan todos estos sentimientos inferiores con una filosofía de vida y de valores supuestamente altruistas. Cuando es falso. No desean el bien ajeno. Utilizan la ética y la moral como excusa para acomplejar al otro. Nunca incentivan. Pues lo que quieren es que todos se rebajen a la mima altura que ellos tienen: al fondo del tacho de basura.
Tal vez, la frase para ellos sería: “Mediocridad y envidia a todos los hombres (y mujeres) de mala voluntad“
Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!
Escrito por laperinola
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