Demasiadas pretensiones por tan poco

Querer calidad por chaucha y palitos…

Querer algo a lo que no se puede alcanzar, da como resultado en frustración. A menudo, esto está asociado a los idealistas y soñadores, que son proclives a toda ruptura con la (cruda) realidad.

Es extraño que una persona “normal” pretenda alcanzar algo casi imposible sin que la tilden de ilusa. Por ejemplo, tener como vocación ser astronauta, o ser una superestrella del rock como Madonna, debería de antemano, ser considerado como algo extremadamente difícil (no imposible).
Generalmente, no existen muchos ilusos en un grupo colectivo social, ya que lo tornaría en un manicomio… es decir, soñadores… pocos, por favor.

Y que pasa cuando un sector social muy numeroso, se vuelve iluso?
Se puede entender que se pretenda calidad y no “pagar” lo que corresponde por ello? no? bueno, esta es la “realidad” de parte de la “clase media” argentina.

Cuando una sociedad pretende cosas (materiales y no materiales como el prestigio) a las que no pueden alcanzar sin que se haga el esfuerzo correspondiente o pagar en dinero que valga, se está en presencia de una “sociedad ilusa“.

Debido a la formación educativa (pasada) de la clase media argentina, muchas personas valoran poseer bienes y servicios como un país desarrollado sin pagar los precios/salarios iguales a los paises desarrollados. Algo así como, “productos del primer mundo, pagando salarios del tercero“. Es muy obvio, que esto es muy ilusorio, no se puede tener la misma calidado se bajan las pretensiones o se baja la calidad. No hay otra alternativa… es lo uno, con lo otro.

Esta “combinación frustrante”, solo se dá en una sociedad en decadencia. Dado que se pretende, mantener el status perdido ilusoriamente sin que se tengan los recursos económicos correspondientes… pretensión de rico, dicho de otra manera.

Y por que pasa esto? por la cultura devaluatoria/inflacionaria recurrente. Se estimula bajar los salarios con cada devaluación cada vez que en el sector social empleador (léase clase dirigente) se percibe que paga mucho y no puede competir con los productos extranjeros (a los que estos aspiran). Se bajan los salarios (servicios), y así se vuelve a la rentabilidad anterior. Pero al pagar menos, se desalienta la calidad del empleo y los productos siguen siendo de inferior calidad.

Y como la sociedad argentina sigue siendo (por ahora) algo culta, se pretende seguir con el estilo de vida progresista. Se pretenden productos extranjeros (ahora mas caros) y servicios de calidad mas baratos. NO SE PUEDE!… ES UNA ILUSIÓN!

Además, no solo sucede esto con la economía, sino que pasa con los valores, conductas y la política. Pretender que el país progrese con la cultura de los mitos, es igual de ilusorio. O se cambian los valores dominantes, se vota totalmente distinto, y se abre a la Libertad o estaremos condenados a la frustración permanente (o hasta que la gente se acostumbre).

En definitiva, no se puede progresar así. El camino del progreso, deriva del compromiso de MUCHOS con pagar lo que vale cada cosa.

Si se pretende Calidad, hay que pagarla.
Si se pretende Libertad, hay que defenderla.
Si se pretende Progreso, hay que abrirse y competir (aunque se pierda alguna vez).
Si se pretende Respeto, hay que darlo uno.
Si se pretende Solidaridad, hay que dar el ejemplo.

Estamos dispuestos a pagar el precio?… empecemos con cada uno.

Resultado de la perinola: mas de lo mismo…