Las razones de nuestro fracaso
Cuando en un país gobiernan los delincuentes, los peores y los mafiosos, uno se pregunta como es esto posible? Mi respuesta es muy simple: cuando una sociedad es gobernada por la indiferencia, la anomia y el desprecio, el resultado obvio es que las personas que la gobiernan coincida con este ambiente de valores (o desvalores, mejor dicho).
La actitud mas difundida en este caso, es la complicidad… complicidad y cooperación con el mal. Puesto que sólo es posible que éste “triunfe”, si y solo si, los (supuestos) buenos, no hacen nada mas que admitir las razones de los que violan la ley, como válidas. Todo se justifica, todo es permitido, no se castiga ni se premian las acciones, ni se reconocen esfuerzos, ni méritos, pues el desprecio es eso: no hay valoracion de las cosas… todo es igual (cambalache?): es el reino del relativismo moral, del odio y la envidia.
Así entonces, en este “ambiente social”, no es otra cosa posible que las personas que gobiernen terminen siendo los peores. Pues es el poder está vedado a los mejores o mas valiosos individuos, pues éstos estan desperdigados en el conjunto y su influencia solo se limita a la autodefensa.
Este ambiente es el resultado de la conducta de muchos (uno solo es nada); y todos de un modo u otro, contribuyen a darle sus características. Mediante el desprecio y el sometimiento a toda opinión contraria a la “mayoría”, se explica como unos pocos pueden lograr tener tanta influencia, imponiendo sus ideas, intereses y hasta su noción del bien y del mal (visión torcida).
El hombre común llega en un momento, a preguntarse: como se llegó a esto? por que los gobernantes son tan corruptos? No debería preguntarse si es su culpa? si se permitió, consintió todo esto con sus comentarios (snobismo), con su inconciencia (no darse cuenta) y con su comodidad? no ha sido cómplice?
Y recalco algo: los gobernantes son el resultado de los “valores” presentes ANTES que éstos lleguen al poder. Tener presente cual es la causa y cual es el efecto es muy importante para darse cuenta de esto. El ejemplo de Hitler es muy claro, el odio a los judios estaba presente en la sociedad alemana ANTES, y este “sentimiento” fue encarnado en una persona que cumplió el mandato aplicando un genocidio.
El razonamiento lógico es que si el sentimiento predominante en una sociedad es el odio, muy probablemente haya guerra (si el odiado es extranjero) o genocidio si el objeto de ese odio sea una minoría o grupo social. Si el sentimiento es de envidia, probablemente los gobernantes sean ladrones. Si el sentimiento predominante es el descreimiento, éstos seran embaucadores.
Pero como toda enfermedad (todo desvalor o sentimiento negativo lo es), lo importante es con que defensa el organismo cuenta para combatirlo. Hacer nada, no es un remedio aconsejable. Admitir la enfermedad como válida o peor aún, permitir que esta se desarrolle como si fuera “una opción mas”… es sencillamente una estupidez mayúscula y contraria a la naturaleza.
Y nosotros como estamos?
Los delincuentes y los mafiosos nos gobiernan y nos retan, dan cátedra a los que trabajan y de quienes viven (y esquilman a impuestazos)… pero por que será? Por que nuestros “valores” (nuestras creencias colectivas) les dan la razón. A menudo, en una conversación, se admite que los gobernantes tienen derecho a disponer la riqueza ajena como se le plazca (la redistribución de la riqueza y la lucha por la renta).
Esta es la coartada de estos delincuentes! Es lo que creemos como sociedad, y se repite hasta el cansancio que terminamos justificando la violación sistemática de la ley (el respeto por la ley es la función principal de un gobierno).
Y que mejor que los delincuentes para violar la ley?
Para mí, esta muy claro… si estos valores son los que adoptamos, preparemonos para “sufrir” varias bandas de delincuentes, de las cuales se sucederán unas a otras, hasta que decidamos cambiar y sacarlos a patadas.
Esto es lo que pasaría en cualquer pais normal, pues éstos terminarían colgados de los postes (como Mussolini), luego de una rebelión masiva.
La razón de nuestro fracaso, es esto mismo: la complicidad, la inacción, la falta de reacción, la indolencia de este pueblo ante la mentira, el robo y la prepotencia de estos tipos (que son casi siempre los mismos), los que deberían purgar sus vidas en la carcel.
Pero, esto no pasará, hasta que decidamos NO DARLES LA RAZON.
Mientras tanto, hay muchos cómplices…
Resultado de la perinola: todos sacan… todos pierden
Escrito por laperinola
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