Progresistas sin progreso
BACK TO THE PAST (Volver al pasado)
Es notable comprobar como los portadores de una idea se pueden lograr confundir tanto, que fracasan en lo mas importante: el objetivo. Así es el caso de “nuestros progresistas”. Un sector político, que nada hace por lograr un verdadero progreso del país. Al contrario, mas bien, buscan (o añoran) un progreso pasado, o una “modernidad” antigua… contadictorio, no?
Creer que el mundo moderno, es igual o se puede juzgar de acuerdo a una realidad de hace treinta o cuarenta años, no es de progresistas, mas bien es de conservadores. Creer que el sector mas dinámico es la industria, despreciar el avance tecnológico (especialmente en las comunicaciones), quedarse en la economía nacional-populista-devaluatoria, no es de progresistas, es de retrógrados.
Es la industria cerrada, no competitiva, ineficiente, la que no solamente paga malos salarios sino que traslada su ineficiencia a los demás sectores, con su continua prédica devaluatoria. A menudo, los sectores mas dinámicos (los servicios), son los que mas valor agregan. Tiene sentido, que éstos últimos, simpaticen con los primeros?
El progreso actual, es ejemplificado con la formula de 2×2: doble mejor, a la mitad de precio. Todo un aluvión tecnológico, que cada vez es mas accesible, mas posibilidades ofrece, y que mas empleo produce. Todo relacionado con el valor agregado, que es mas codiciado: el conocimiento y la creatividad. Que tiene que ver esto, con el trabajo repetivivo y manual, producto de la revolución industrial?
Este gobierno, es la continuación de “esta cultura”, y que explica la decadencia de seis décadas. La cultura del “no progreso”, pero con la característica extraña de llamarse a sí mismos, “progresistas”. No hay reformas hacia adelante, ni visión o proyecto alguno. Asimismo, están atados a prejuicios ideológicos y éticos que les impide ver la realidad actual: el progreso actual provino de la tecnología, no de la política.
Por esto, es que desprecian al conocimiento (especialmente la técnica y la matemática), desprecian los sistemas abiertos, descentralizados y se aferran a una explicación maniquea del mundo, que separa a buenos y malos. Para ellos, la única “modernidad” son las ciencias sociales. Pero éstas, aún ahora, tienen nuevas teorías. Así pues lo único que creen como moderno son lo que aprendieron cuando eran jóvenes. Toda una realidad desactualizada, y a estas alturas, errónea.
Pero claro, en esto, se confirma la regla: todo hombre se justifica a sí mismo. Si en la juventud de “nuestros progresistas”, eran para su época “modernos”, ahora NO LO SON. Al contrario, añoran tanto esa época (pasada), que se convierten en lo que detestaban de sus padres, unos verdaderos reaccionarios. Pero esta vez, con un agravante, cohartan el posible progreso de sus propios hijos, en el período de la humanidad que mayor progreso material está experimentando.
Toda una generación de malos hijos y malos padres. Una generación que no tolera, haber estado equivocada. Tanto no lo soporta, que prefiere volver al pasado, despreciar este presente (el mundo está equivocado, dicen) y augurar futuros apocalípticos… en fin: todos unos progresistas, sin progreso.
Resultado de la perinola: la idiotez al poder!