La vida es dificultosa

Domingo, 29 Noviembre 2009

El amor y la conciencia

En este post me voy a referir a algo que escribí hace mas de 15 años. Como suelo hacer, siempre me gustó escribir para expresar mi opinión y dar mi testimonio sobre las experiencias vividas (las mías y la de las personas con las que convivo).
Hace mas de 15 años escribí unas reflexiones sobre un tema que voy a recordar hoy mismo: la dificultad de la vida.

El motivo de estas reflexiones (que dejé por escrito) fue para expresar mis sentimientos y dar un poco de ánimo a alguien a quien que yo creía que lo necesitaba (o por lo menos esa fue mi impresión). Y aunque el resultado fue en vano, por lo menos lo intenté. Como excusa puedo alegar que yo tengo la idea (tal vez errónea) de que los miedos se tienen que enfrentar, aún con errores. Y uno de los miedos, a los que me refiero en este post, es el miedo a la vida misma… la dificultad de vivir, incluido los desafíos que ello conlleva.

Los miedos a los que me refería en aquel entonces, devenían del miedo a perder y arriesgarse, y de la casi seguridad de que el camino de la vida está plagada de malos momentos, pérdidas y tristezas. El miedo a fracasar, a confiar en el otro y a ser engañado, a equivocarse, a perder seres queridos, a desilusionarse, a luchar (y muchas veces en vano) contra muchos males a los que no tenemos culpa, así también contra nuestra propia naturaleza humana, llena de defectos, los cuales en mucha medida son la causa de la dificultad de la vida misma.

Así como reconocía todas estas dificultades casi insoslayables, también rescataba algunos remedios. Uno de los cuales era el amor. Pues eso es lo que creía, que el amor era uno de los motores de la supervivencia, que trasciende las épocas y que es la energía que hace vencer toda dificultad, o por lo menos de sobrellevarla con dignidad.
El amor para compartir esta lucha, junto a alguien, para enfrentar todas estas dificultades… y que precisamente eso, es lo trascendente de cada historia particular. El amor y compartir la vida con alguien es la respuesta. Eso es lo que creía en aquel entonces y así lo puse por escrito.

Y el otro remedio que creía era la conciencia. Sentirse consciente de la vida misma (el sentirse vivos), del aquí y ahora, que ésta es mi oportunidad (esta es mi vida) y que la conciencia es la respuesta humana mas contundente ante el temor. Pues en definitiva todo parte de uno mismo, pues la vida pasa por mi y yo soy parte de la vida. Las dificultades son propias de la vida misma, y al final de cuentas muchas de ellas no son importantes.
Estar vivo y sentirse vivo es mucho mas importante que los problemas y las dificultades. Eso es lo que creía en aquel entonces y así lo puse por escrito.

Eso es lo que escribí en ese entonces… hace mas de 15 años. Y recordando ese episodio, sigo sintiendo y pensando lo mismo. Aunque ahora (en este tiempo en particular) compruebo que me anticipé mucho al tiempo y que necesitaría releer un poco lo que escribí en ese entonces, para darme un poco de ánimo… para sentir mas fuerza para luchar contra las dificultades de la vida.

Es curioso, pero seguro que ahora escribiría algo mas diferente en los detalles y lo haría mas interesante… pero lo que es seguro es que la conclusión sería la misma: a pesar de todas las dificultades, la vida vale la pena.

Eso es lo que aún sigo creyendo y así hoy lo escribo.

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!


Dolor de muelas

Viernes, 13 Noviembre 2009

Así es la vida…

A menudo compruebo que los pequeños hechos insignificantes son los que influyen en mi humor cotidiano. Además compruebo también, que esto es así en general para todo el mundo… no son las cosas rimbombantes las que trazan el camino de la vida, son los pequeños detalles, aparentemente sin importancia. Como por ejemplo, un dolor de muelas.

Por mas que uno crea que mi historia personal está relatada por los hechos mas salientes de mi vida (generalmente las fechas que recuerdo como importantes), lo cierto es que el transcurso cotidiano, está plagado de cosas tan sin importancia pero que me definen mas concretamente… son éstos, los detalles de la vida, los que realmente me interesan. Estos detalles como por ejemplo, un dolor de muelas.

Pequeñas alegrías, tristezas, dolores y anécdotas cotidianas son las que nutren y resumen una historia personal. Por mas que no trasciendan, son las que influyen en el resultado final (que sí se recuerda). Si los resultados son importantes y son lo que trascienden, aparentemente nadie recuerda que en el camino, se transitó por muchos de estos “detallitos” sin importancia, pero que a la larga o en la suma de éstos pequeños momentos (en su mayoría malos), marcan tan profundamente el animo vital, que definen cada historia personal como única.

Al fin de cuentas, y a pesar de que muchos pasan por la misma experiencia de vivir estos pequeños detalles (como por ejemplo, un dolor de muelas), cada uno lo vive en forma diferente, única y irrepetible.

Así es la vida… una sucesión de pequeñas alegrías, muchas molestias y algunos dolores, los cuales incluyen al $@%$#! dolor de muelas.

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!


Los intocables

Jueves, 10 Septiembre 2009

Las vacas sagradas y los ídolos de barro

Una de las características que definen una sociedad primitiva en sus valores culturales, es la tendencia a creer que hay integrantes de la misma, que están fuera de la Ley y que eso además, está bien. Estos integrantes “elegidos” están fuera de “el bien y el mal” porque son considerados que representan a la sociedad misma o a una parte y ésta les “retribuye” el favor, otorgándoles la gracia de la impunidad.

Por acción u omisión, por admiración o por temor, casi todos reverencian a estos personajes, porque se les otorgan facultades extraordinarias propias de super hombres. Nadie se atreve a discutirlos y no se les puede criticar, sin caer en peligro. Estos personajes son “las vacas sagradas” o los intocables (nadie se mete con ellos).

Esta característica (irracional al extremo) es propia de una sociedad fundada en mitos, con un gran sentimiento negativo de venganza. Y eso es lo que estos intocables representan: el ansia de reivindicación de seres mediocres que tienen una vida miserable y fracasada. Estos ídolos son endiosados hasta el hartazgo, pues son creados a partir de la frustración de muchos. De ahí, surge la impunidad otorgada.

La sumisión al extremo a estos intocables, a los que se les teme y reverencia y se les permite hacer y decir cualquier cosa, mientras mas transgresora mejor. Mientras mas demuestren estos intocables, violar las leyes, mas se reconforta el espíritu reinvindicativo. Se piensa: ese tipo hace (o dice) lo que yo quisiera hacer, aunque a la larga o a la corta, esto me perjudique a mi.

Son intocables, son temidos, son idolatrados, son locos y son transgresores porque la Ley no se aplica a ellos. En definitiva, son los amos y señores a los cuales un conjunto de seres les termina regalando la propia libertad, la fortuna, el tiempo y hasta la propia vida.

Intocables? No para mi, pues como son hijos del auto-desprecio de otros, despreciables seres son.
Malditos están aquellos los que temen y veneran a estos ídolos, pues son ídolos de barro. Y como muchas veces demuestra la Historia, lo pagarán caro.

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!


Se lo merecen

Domingo, 6 Septiembre 2009

Las lecciones de la Historia

Cuando se trata de analizar y entender un poco la razón y los resultados de la Historia (con mayúsculas), o de las historias particulares, es decir, la historia de cada persona, uno se encuentra con la llamativa conclusión de que casi todo lo que pasa es consecuencia de las decisiones que se toman.

Aunque suene de “perogrullo”, es así de contundente: lo que sucede ahora es el resultado de las decisiones que se tomaron en el pasado. Si hubieran sido otras las decisiones, otros serían los resultados de este presente. Este principio (casi obvio) es válido para la Historia (de un grupo de personas, empresa, país, etc.) o para la historia personal de cada individuo (y por supuesto válido para mi también).

Pero así de obvio que es, esto no suele ser aceptado con agrado, pues la explicación que se suele ofrecer es la contraria. A menudo se le achaca al componente suerte (buena o mala), lo accidental, lo esotérico o incluso lo providencial, como la única explicación de lo que pasa. Según esta “explicación”, siempre se busca algún culpable, porque siempre se es víctima de alguien que nos quiere perjudicar. Esto es, si el resultado es negativo, pero si el resultado es favorable, también se “explica” por obra de la suerte, el destino o incluso los dioses. De ahí surgen varios mitos (algunos complementarios): el mito de la víctima, el mito de la conspiración, el mito de la suerte y el mito de la providencia (aca se traduce como Dios es argentino).

La verdad es una cuestión de perspectiva, es decir que cuando mas alejados de los problemas se está, mas uno se da cuenta del error y de lo fácil que era la solución. Esto es una lección que aprendí hace tiempo, pero que con la comparación, me di cuenta que muchos no lo saben.

Cuando se charla con alguien (conocido o no) sobre los problemas que se padecen (particulares o grupales), se puede comprobar que en el medio de los conflictos, muchos de alguna manera se bloquean y no quieren ver mas allá y a pesar de las advertencias, siguen con las causas mismas originarias del problema, que los conduce a un resultado previsible: el fracaso.

Es tan previsible este resultado, como llamativa es la persistencia en el mismo camino. Pareciera que todo fuera una condena y no es así. La gran mayoría de los problemas tienen solución y depende de las decisiones y de la habilidad de solucionarlos. Pero de alguna manera, esto no se puede o no se quiere reconocer.

Lo que a menudo se comprueba es que, los orígenes de los problemas son las soluciones que se aplican a otros problemas. Es decir, en este caso, se aplica la frase es peor el remedio que la solución. Repetir estas “soluciones” que se transforman en mitos (porque están basados en mentiras) y a su vez, aplicar métodos erróneos, que son justificados por los objetivos a cumplir (el fin justifica los medios?) son lo que hacen que no se tenga la perspectiva necesaria ni la humildad de reconocer cuando se toman decisiones equivocadas. Muy pocos son los que se dan cuenta.

Por supuesto que todos nos equivocamos (algunos mas que otros), pero el “problema” no radica en la cantidad de errores (al fin de cuentas, errar es humano), el verdadero problema es la persistencia en el error (tropezar dos veces con la misma piedra, en realidad es de estúpidos). Tampoco niego que algunos problemas no son de fácil solución (algunos son de imposible solución), y que el componente del azar ayuda, pero eso no explica porqué es tan contrastante el éxito del fracaso. La explicación mas racional es la correcta: el éxito o fracaso de algo o alguien, depende de las decisiones que se tomen. Así de sencillo y de contundente… para eso somos libres.

Cómo se explica entonces, que a lo largo de casi toda la Historia, el Hombre siempre luchó por su libertad, si no es para ello… para ser libre de tomar sus propias decisiones? Si se es libre y se toman decisiones libres, entonces no se puede negar que las elecciones y las decisiones tienen siempre consecuencia. No es lo mismo elegir un camino u otro, pues las diferentes opciones no dan el mismo resultado.

Por todo esto, es que ya no disculpo ni perdono mas. Si otros toman decisiones que conducen al error, se desoyen las advertencias, se persiste en los métodos equivocados y no se quiere reconocer que el camino que se transita conduce a un fracaso previsible (como indica las lecciones de la/s historia/s) y luego, encima se lamentan de las consecuencias… si pasa todo esto, entonces ni me molesto en ayudar. Al fin y al cabo, se lo merecen… no?

Resultado de la perinola: todos sacan… todos pierden


Me importa un pito

Sábado, 29 Agosto 2009

Háganse cargo!

Para “sobrevivir” a la cultura argentina (léase como los valores que imperan aquí), últimamente estoy adoptando una actitud que me está sirviendo y me está aliviando bastante… la frase me importa un pito.

Dado que cada vez se me hace mas incomprensible que millones de seres (supuestamente adultos) se asombren de las consecuencias de las decisiones que ellos mismos adoptan y que lamentablemente además, influyen en mi vida, no me queda otro remedio que decir me importa un pito.

Me importa un pito, porque ya estoy un poco harto de tratar con personas cuyas “convicciones” solo den resultado que se cometan una y otra vez los mismos errores. Es siempre la misma película, con el mismo final y que francamente ya me tiene bastante aburrido. Lo que no me deja de sorprender es la misma propensión que tiene el argentino medio, de echarle la culpa a lo mismo que elije (como si fuera una condena). Y como ya veo que no pueden o no saben o no quieren cambiar… a mi, me importa un pito.

Como yo me considero parte de lo que yo mismo denominé “minoría silenciosa”, siempre me fue difícil adoptar los valores “exitosos” (léase con ironía) que se nutre nuestra “cultura popular”. Aunque alguna que otra vez, traté de entender parte de esta cultura, y de “pactar” (bajo protesto), finalmente y luego de varias oportunidades, sencillamente, me harté. Ahora, hagan lo que hagan, me importa un pito.

- Si los argentinos se sorprenden de los políticos que ellos mismos eligen… a mi, me importa un pito.
- Si no se quiere asumir las consecuencias de las decisiones que se adoptan en la vida… a mi, me importa un pito.
- Si se repite la misma cantinela de siempre (las convicciones) y que siempre da como resultado el mismo fracaso… a mi, me importa un pito.
- Si ante los mismos y evidentes fracasos, no se cambia y se sigue con lo mismo… a mi, me importa un pito.
- Si no les importan que los ignoren, les falten el repeto y les mientan descaradamente y no se reacciona y no se hace nada… a mi, me importa un pito.
- Si se juzga las faltas según quien las hace o se juzga las opiniones según quien las dice… a mi, me importa un pito.
- Si se cree que el mundo está equivocado y que está en contra nuestra… a mi, me importa un pito.
- Si las únicas convicciones por las que “se lucha”, es el dinero (propio)… a mi, me importa un pito.
- Si se hace un culto a la burla, al engaño y a la viveza, y luego se sorprenden que se considere al argentino como mentiroso y soberbio… a mi, me importa un pito.
- Si no se cumplen los contratos o no se pagan las deudas aunque esto de resultado que no se confíe en el país… a mi, me importa un pito.
- Si les gusta o no les importa violar normas, leyes y después se asombran de las consecuencias de vivir en la anomia… a mi, me importa un pito.
- Si muchos dan lecciones de moral y grandes sermones, pero nadie se calla un poco y simplemente, da el ejemplo… a mi, me importa un pito.
- Si se celebra y se aplaude a quien transgrede, mientras se lo haga al otro… a mi, me importa un pito.
- Si se busca al gobierno siempre para el propio beneficio y a costa de los demás… a mi, me importa un pito.
- Si solo se respeta a la justicia cuando beneficia a los propios intereses… a mi, me importa un pito.
- Si el argentino medio inventa toda clase de escusas para evadir la ley… a mi, me importa un pito.
- Si se considera que estos valores (o disvalores) no son el problema y se insiste con los mismos mitos… a mi, me importa un pito.
- Si para colmo, se burlan de los que intentan otro camino, como si no existiera otra realidad que ellos mismos adoptan… a mi, me importa un pito.
- Si en realidad, al argentino le importa un pito las instituciones… entonces, lo que ellos piensen… a mi, me importa un pito.
- Y si para mis conciudadanos (?) no les importa un pito lo que opine yo… que otra actitud debería adoptar, mas que “me importa un pito”?

Finalmente, como dice en el subtitulo, lo único que les pediría es que por lo menos, se hagan cargo de lo que dicen y de lo que hacen. Pero, si siguen sin cambiar, y siguen en la misma mentira de siempre… a mi, me importa un pito.

Resultado de la perinola: mas de lo mismo…


DirecTV, primeros 6 meses

Lunes, 3 Agosto 2009

Opinión de un cliente de DirecTV

En estos días se cumplen 6 meses desde que contraté DirecTV (fue a inicios del mes de febrero que lo instalé en mi casa). Antes de eso y durante 21 años, fui cliente de CableVisión y como expliqué en este post, le di de baja a CV en el pasado mes de diciembre. Es decir, me pasé de CV a DirecTV y visto el tiempo que ha pasado, ahora puedo comparar los dos servicios, marcar las diferencias que aprecié en el cambio y finalmente hacer mi evaluación y sacar algunas conclusiones.

Un poco de historia

Como ya relaté en este post, la única posibilidad que tenía (y aún tengo) de ver TV digital, es mediante DirecTV. Como hace mas de dos décadas, CV no renueva los cables en mi cuadra, no puedo tener otra alternativa. Para mi, la opción era: continuar con el servicio deficiente de CV analógico (con los viejos cables) o la TV digital por DirecTV. No había otra opción.

Por lo que al pasarme de CV a DTV, no solo lo cambié de compañía, sino que también cambié de tecnología. Pasé de la TV analógica a la TV digital. Y para mi, fue un cambio tan radical como cuando lo hice de TV por aire a TV por cable. Asi que mis expectativas eran muy grandes… quería ver TV, como corresponde. Ya estaba cansado de la pérdida de calidad paulatina que era propio del cable.

Como relaté en otro post, la tecnología del cable tiene limitaciones que son muy molestas. Como por ejemplo, el tendido de los cables dependía de muchas decisiones: permisos municipales, decisión de las empresas, constante mantenimiento, recableado, etc. Restricciones que daban como resultado que el tendido de los cables pase por unas cuadras y otras queden aisladas (como en mi caso).

Es decir, con esta tecnología (la de cable) no solo tenía cada vez peor calidad, sino que estaba ligada a conductas extrañas: la dependencia de monopolios, permisos, negociaciones (?) con las autoridades, etc. Muchas manos y mucha complicación por un dichoso cable. Si seguía esperando, iban a pasar muchos años antes de que pase algo. El año pasado, me harté de todo esto. Que razón era lo que no me permitía cambiar? la costumbre? seguir atado a una empresa (CV) que no me daba ninguna respuesta y encima, la otra opción era mucho mejor?

Todo eso, era el contexto del cambio que quería obtener. No solo un cambio de compañía, además quería un cambio de calidad del servicio y también, un cambio de trato. No solo quería TV digital, quería ser considerado y respetado como un cliente.

La Tecnología de la TV digital

Las ventajas / Calidad:
Cualquiera ha visto películas en DVD o que le gusta ver videos por Youtube o cualquier otro formato digital, sabrá la enorme diferencia que se puede apreciar en la calidad de la imagen, en comparación con el viejo formato analógico del video cassette, por ejemplo. La diferencia es apreciable, no solo en la calidad, sino en la durabilidad (lo digital no se degrada), su portabilidad (lo digital se puede copiar a muchos medios de almacenamiento) y varias mas opciones (menú interactivo, datos adicionales, información de la película, etc.).

Todas esas características (y más) son propias de la TV digital. La señal es comparable a la calidad de un DVD. Además, la señal no se degrada puesto que la TV digital necesita mucho menos potencia que la TV analógica (basta un 10 %). Considerando que la potencia de la señal captada por mi antena ronda los valores entre 75 al 92%, sobra para captarla incluso en días lluviosos y salvo que sea un temporal, la señal no se pierde.

La instalación fue relativamente sencilla (unos días antes, había instalado unos caños nuevos al exterior) y la configuré para tener la señal “en espejo” (dos televisores con la misma sintonía). La señal en espejo (conexión a un segundo TV) es en este caso, analógica, y aún así se ve mejor que la imagen recibida de CV, lo que es un indicativo de lo mala que era la “transmisión” de CV.

El servicio viene con extras como la “guia en pantalla”, en el que se muestra información de la programación del día y de los subsiguientes. Se puede consultar la programación, leer una descripción de cada programa, hacer búsquedas, programar eventos, configurar canales favoritos, audio, control parental, etc. Además se puede contratar eventos PPV (pagar para ver). En fin, yo ya estoy gratamente acostumbrado a este “chiche”.

La señal la recibe un decodificador (una pequeña computadora) que precisamente hace lo que su nombre indica: decodifica la señal. Esto se hace para que solo los clientes puedan captar la señal (mediante un código de una tarjeta que se inserta al decodificador). Cada cliente tiene un único código asignado y como los códigos vienen con la transmisión de la señal, el decodificador varias veces por día comprueba si esta habilitado para captar los paquetes contratados (fútbol, hbo, etc.). Es imposible violar esta norma de seguridad.

La verdad, un sistema muy ingenioso y a su vez transparente al usuario. Si se quiere contratar un partido de fútbol una hora antes, el cliente lo hace telefónicamente o por medio del mismo decodificador. En este caso, la habilitación del código lo hace el mismo aparato (mediante una conexión telefónica al decodificador). Todo sencillo y sin complicaciones. Y en mi caso, pude comprobarlo cuando contraté el partido Boca – River.

Esto del sistema PPV es muy conveniente. Se pueden contratar películas, cuyo estreno es muy reciente, y al mismo tiempo que salen a la venta en las tiendas de videos. Pero con la ventaja de hacerlo en la comodidad del sillón de casa y casi al mismo precio que el de un alquiler (y ciertamente menor que el del cine). Lo mismo se puede decir de la compra de un evento deportivo: es mucho mas cómodo (además de mas seguro y mas barato) que ir al estadio.

En cuanto al precio, es casi el mismo que el de CV digital (aunque no está disponible en mi cuadra). Aunque si se lo compara con CV analógica es un 15 a 20% mas caro. Pero claro, estoy comparando dos cosas distintas. Además, DirecTV tiene muchos mas canales y servicios exclusivos, como por ejemplo los muchos canales de deportes, con las transmisiones de los partidos de la liga española, inglesa, tenis, etc.

Todas estas ventajas son pocas comparado con las de la TV de alta definición DirecTV HD y el servicio DirecTV Plus (otro decodificador). Aunque claro, para DirecTV HD se necesita un TV preparado para la alta definición y esos TV solamente están disponibles en este país, desde hace poco. Con respecto a DirecTV Plus (el abono es un poco mas caro), el decodificador es mejor, pues al tener un disco rígido se pueden almacenar hasta 100 horas de programas y películas. Además de otras funciones adicionales, este modelo de decodificador se asemeja a un Centro Multimedia. Por ahora, estos servicios, no los contraté (tal vez, el año que viene).

Desventajas:
El codificador se conecta a la TV bajo la norma NTSC (con lo cual hay que tener un TV binorma) y también a otros aparatos como VCR, equipo de audio u otro TV (en espejo). El decodificador capta un canal a la vez y cuando se cambia de canal el sistema no lo hace instantáneamente como lo era con el cable. Puede que tarde de 2 a 3 segundos (y alguna que otra vez se demora o “congela”), por lo que para los fanáticos del zapping puede que sea algo molesto esta demora (para mi, no).

Una desventaja con respecto a la TV analógica, podría ser que cada TV necesita un decodificador y a su vez, cada boca adicional incide en el abono del cliente (además del costo por la instalación del decodificador adicional). Lo mas desventajoso es el precio de cada decodificador. Esto hace que el abono aumente o que el nuevo decodificador se tenga que pagar en cuotas y se incremente el gasto. Esto tal vez, desaliente a que se pasen nuevos clientes.

Servicio de atención al cliente:
Bueno, aca nada mejor que mi experiencia. Como ya relaté, desde el primer día configuré la instalación como “en espejo” (a un segundo TV) y desde el primer día compré el extensor del control remoto, que es el aparato que permite captar señales de un segundo control remoto (en la habitación que esté el segundo TV) y mandarlas por el mismo cable (el que está en espejo) al mismo decodificador. Un aparato muy útil, puesto que si no existiera este, si se está viendo el segundo TV y se quisiera cambiar de canal, habría que ir a la habitación en la que esta el decodificador (algo no muy práctico).

Desde el primer día me dijeron que no había en stock y que debía esperar hasta un mes, pero en realidad y luego de varios llamados, la demora fue de 2 meses. Eso me había decepcionado un poco, pero cuando se enteran de mi caso, me preguntan si puedo pasar a buscarlo (a la sede administrativa) y además me devuelven el dinero abonado (por la compra del aparato) y hasta me obsequian 2 meses gratis del paquete Movie City, por las molestias ocasionadas (sin que me haya quejado). Esto es un buen trato! Uno no espera que no haya errores, sino que se solucionen y siempre a beneficio del cliente.

Balance

Lo bueno:
La calidad de la señal, el trato al cliente, el servicio PPV, los canales deportivos.

Lo malo:
Tal vez, lo único “decepcionante” sea el paquete de canales de juegos. No son muy buenos, tardan en cargar y además son de pago! A quien le interesa pagar para jugar al solitario? Si fuera un juego como el PES 2009, con multijugadores vaya y pase. Eso fue lo único decepcionante.

Una decepción (algo menor, pero bastante útil para mi) es que no se puede programar un horario definido, solo se puede hacer, programa por programa. Por ejemplo, si veo una serie los martes a las 21 hs, tengo que programarlo todas las veces. Quisiera que el decodificador, tenga la opción de hacerlo automáticamente.

Lo mejor:
Haberme pasado.

Lo peor:
No haber contratado DirecTV, antes. Debí hacerlo hace 3 o 4 años.

La sorpresa:
Los canales deportivos. Toda la cobertura deportiva es la exclusividad de DirecTV y se destaca con creces. Me ha dejado muy sorprendido, porque no lo esperaba. Yo creía que DirecTV, no tenía programación propia y me equivoqué. Tiene el canal dedicado al deporte exclusivo de DirecTV que es el 680. Ahora se suma el 610 y las programaciones en exclusiva de fútbol de España, de Inglaterra, los canales de carreras, la NBA, de Béisbol, el canal de Golf y no me olvido de la transmisión en exclusiva del mundial de fútbol de Sudafrica. No sé que canales el año que viene transmitirán el mundial, pero sí se que lo hará DirecTV.

Y como frutilla del postre, la transmisión multipantalla (varios partidos simultáneos) que fue en el caso del torneo de tenis de Inglaterra, con hasta 6 partidos simultáneamente, además de los resultados del día. Y para los partidos de “La liga” (680 – 685) y otros canales, el menú interactivo, con los resultados y las posiciones del torneo (aunque algún error suele haber en las columnas de goles y partidos ganados/perdidos).

En fin, es casi imposible que en un fin de semana no haya un evento deportivo que no sea transmitido por DirecTV. Una sorpresa, muy bienvenida.

Lo extraño:
Lo único que me causa extrañeza, es la diferencia en el horario entre la programación de CV y DirecTV, de algunos canales internacionales. La diferencia horaria en esos canales suele ser de una hora, y en el caso de Warner Channel, de una hora y media. Una hora y media! Por que una hora y media? No le encuentro ninguna explicación esta diferencia de horarios entre una programación y otra. No llegan a la misma hora la misma transmisión?

Lo que falta:
Me gustaría que fuera considerado hasta 2 bocas como “normal” para una instalación básica y no tener que pagar un adicional para un segundo TV. Aunque para mi caso, me basta con la instalación en espejo. Tal vez, mas adelante me gustaría poner DirecTV HD o Plus (cuando bajen los precios de los nuevos decodificadores).

Conclusión: Estoy satisfecho con el cambio y lo único que lamento es no haberlo hecho antes. Como puntaje del 1 al 10, le doy 7,5 (no le doy mas alto, porque tengo expectativas con respecto a la TV digital en alta definición).

Resultado de la perinola: oia!… una alegría


Lo que se dice…

Miércoles, 22 Julio 2009

Dimes y diretes

Lo que AHORA se dice, se dijo mucho antes… pero cuando se lo hizo, no se quería escuchar. Cuando se dijo lo que hoy se dice, se lo ignoraba y se lo descalificaba. Por lo tanto, lo que hoy se dice, no es ninguna novedad. La novedad es que ahora se quiere escuchar.

Cuando se decía lo que hoy se dice, y alguno escuchaba, se lo descalificaba como “agorero”, es decir, aquel que dice cosas que no se quieren oír. El “agorero”, dice lo que no se quiere escuchar, pues en general son malas noticias y malos augurios o por lo menos, son advertencias de las consecuencias de lo que se hace. Y esto suele ser muy ingrato.

Lo que se dice ahora es lo mismo que se decía cuando no se quería escuchar. Y cuando no se quiere escuchar, y se ignoran las advertencias, suena un poco hipócrita asombrarse de los resultados evidentes… la realidad “que aparece” y que se muestra “de repente”. Como que “de repente”?

Cuando se decide escuchar lo que hace rato se decía (y eso es lo que esta pasando ahora), uno se asombra con la actitud de sorpresa que muchos tienen (como si nadie antes, se los habría advertido). Y yo me pregunto, por que ahora se decide escuchar lo que hace mucho se decía y se ignoraba? recién ahora se decide escuchar? y por que se sorprenden de la consecuencia de ignorar las advertencias? como entonces se puede sorprender que se termine con el mismo resultado?

Ahora se escucha lo que antes se ignoraba porque ahora se ven los resultados. Aunque ahora, es tarde. Lo que se debería haber aprendido de la historia (si es cierto que se aprende de los errores) es que lo que comúnmente pasa cuando no se quiere escuchar y se desestiman las advertencias. Y lo que generalmente pasa es que se termina mal.

Se dice y se escucha… y se miente y se ignoran muchas cosas. Pero no se puede ser tan obtuso de ser crédulo tantas veces de las mismas mentiras y de los mismos mentirosos, y a la vez, ser tan cínico e ingrato con los que tratan de advertirnos sobre los mismos engaños. No se puede sorprender que se termine como siempre. No se puede ser tan hipócrita!

Y a que me refiero? como dice el viejo refrán… a buen entendedor, pocas palabras. Aunque claro está, si se quiere entender, porque como dice otro refrán, no hay peor sordo que el que no quiere oír.

En fin, hay alguien que tenga algo que decir? porque como dice el dicho, dígalo ahora o calle para siempre. Aunque yo corrijo, escúchelo ahora porque después será tarde, entonces no se queje que no le dijeron.

He dicho!

Resultado de la perinola: mas de lo mismo…


Nunca mas!

Jueves, 9 Julio 2009

Mi interpretación del mensaje de las urnas

Desde mi punto de vista, el mensaje que surge de la votación del 28 de junio, es muy claro: la gran mayoría del electorado dijo BASTA. El hartazgo generalizado se vio reflejado en un resultado inobjetable (por suerte no se pudo hacer fraude). El resultado fue muy claro y quien no lo lea así, quedará catalogado en la historia argentina, como un necio mas.

En ese marco de pensamiento, es que quiero hacer un pequeño aporte, para clarificar a que es lo que se debe decir basta. Que es lo que se debe identificar como errores y que es lo que se debe cambiar, independiente de quien los haga. Los errores no son exclusivos de algunos (los identificados como los “malos”) y otros no (los “buenos”). Pues mucho me temo que, estos errores recurrentes, vicios (o delitos?), que dieron como resultado el fracaso permanente en el que vivimos, y que casi todos los gobiernos “democráticos” que hemos tenido, han repetido hasta el cansancio, han sido culpa nuestra, los ciudadanos.

Si es cierto la sentencia “se aprende de los errores” (yo creo que no), los argentinos deberíamos ser unos de los pueblos mas sabios (por la cantidad de errores cometidos) del mundo. Cosa que por supuesto, no es cierto.

Si es cierto que se quiere salir del error, por lo pronto, hay que determinar que es lo que se hace mal, y fundamentalmente, no hacerlo mas. Con este fin, me propuse crear unos “mandamientos políticos” (es decir, lo que NO SE DEBE HACER). Estos son, desde mi punto de vista, las cosas que NO deberíamos ni tolerar ni consentir o avalar, es decir no hacer NUNCA MAS:

- Nunca mas dar tanto poder a una sola persona o a una familia (nepotismo)
- Nunca mas poner parientes o amigos en los cargos o como candidatos
- Nunca mas delegar poderes especiales o “superpoderes” (delegación de facultades)
- Nunca mas tanto poder a un solo partido (hegemónico) ni a la inexistencia de contrapeso y control (mayoría automática)
- Nunca mas descalificar al adversario o al que disiente (el imperio del discurso único)
- Nunca mas mentir con las encuestas, ni mentir con las estadísticas oficiales
- Nunca mas la repartija discrecional de favores (dinero público) a empresarios, periodistas, sindicalistas, etc.
- Nunca mas al manejo arbitrario de la “pauta oficial” (propaganda) como medio de disciplinar los medios de prensa (“listas negras” de periodistas, artistas, etc.)
- Nunca mas amenazar a la prensa o tildarla de enemigo
- Nunca mas la concentración abusiva de los recursos en el gobierno central (unitario), es decir, “la caja”
- Nunca mas al cambio de la Corte Suprema (para poner jueces afines)
- Nunca mas al apriete a jueces para fallar lo que el ejecutivo quiere
- Nunca mas inventar causas judiciales a opositores
- Nunca mas “cajonear” causas ligadas al gobierno de turno
- Nunca mas a que las únicas causas judiciales que se investigan sean las de gobiernos pasados
- Nunca mas a la suba constante en los impuestos
- Nunca mas a las devaluaciones ni al dolar alto o bajo (es decir, dejen de joder con la moneda!)
- Nunca mas al robo de las cajas de jubilación para financiar las deudas del gobierno
- Nunca mas robar o confiscar los ahorros o jubilaciones
- Nunca mas utilizar los ahorros jubilatorios (pensiones) para fines electorales
- Nunca mas al uso de fondos públicos para financiar las campañas y actos electorales del gobierno
- Nunca mas a las constantes emisiones de deuda nueva
- Nunca mas al no respeto por los contratos
- Nunca mas al cambio permanente de “las reglas de juego”
- Nunca mas al default, corralito / corralón, pesificación, etc.
- Nunca mas justificar monopolios, sean estatales o privados (amigos del gobierno de turno)
- Nunca mas expropiar o confiscar la propiedad de los ciudadanos o el fruto de su trabajo
- Nunca mas usar a los pobres (imperio del clientelismo y la dádiva)
- Nunca mas anular leyes
- Nunca mas dictar leyes que no se cumplen
- Nunca mas reformar la Constitución Nacional, para algo tan banal como la reelección
- Nunca mas cambiar las reglas o plazos electorales
- Nunca mas las candidaturas “testimoniales” (léase fraudulentas) o a todo tipo de fraude electoral (ej. robar boletas)
- Nunca mas votar a candidatos que no debaten
- Nunca mas al no cumplir los plazos de los cargos electivos
- Nunca mas elegir candidatos “a dedo” (sin pasar por elecciones internas)
- Nunca mas permitir la financiación oscura (ilegal) de los partidos políticos
- Nunca mas a los candidatos que se cambian de distrito o de partido o de cargo por conveniencia
- Nunca mas elegir a los mismos y votar lo mismo que nos dejó en este fracaso
- Nunca mas votar a los líderes mesiánicos o “salvadores de la Patria”
- Nunca mas utilizar o permitir bandas que amedrentan o “escrachan”
- Nunca mas ofender (o permitir ofender) a comunidades religiosas o sus autoridades o templos
- Nunca mas consentir cortar las rutas o caminos o calles que no permiten la libre circulación de personas o bienes
- Nunca mas inventar conflictos con países limítrofes
- Nunca mas vivir aislados del mundo
- Nunca mas mentir con el pasado, ni vivir en el pasado
- Nunca mas gobernar con espíritu vengativo o de revancha
- Nunca mas a la manía de reescribir la historia y despreciar el pasado
- Nunca mas a la estúpida idea de refundar el país
- Nunca mas la confrontación entre argentinos (“al enemigo ni justicia”, “yo o el caos”, etc.)
- Nunca mas gobernar con tanto odio, tanta intolerancia y tanto rencor
- Nunca mas al desprecio por las leyes de la Constitución y la República

Estas son “mis” nunca mas. Son bien concretos, no son generalidades. La mayoría de estas conductas se repiten de gobierno a gobierno, y tal vez, es hora que muchos como yo, digamos basta… que ya nos cansamos de la misma historia de continuos fracasos. Yo, por lo menos grito… nunca mas!

Resultado de la perinola: la idiotez al poder!


Tripartidismo

Domingo, 5 Julio 2009

Nuevo orden político?

En una de las reflexiones posteriores a las elecciones ocurridas el domingo pasado, me percaté de una novedad, que tal vez sea positiva. Estas elecciones mostraron que el voto se ha dividido casi en tres tercios. Por lo tanto, es posible que se este asomando un nuevo “orden” que va a organizar en 3 corrientes o partidos políticos principales, la política argentina?

Mas allá de que esta circunstancia se consolide o solo sea transitoria, me puse a pensar que este orden, es el que Argentina necesita. Tres partidos políticos, no dos. No al bipartidismo.

El bipartidismo en Argentina siempre fue antagónico, hueco y casi inútil porque en cada partido tradicional, siempre hubo tantas luchas internas como caudillos. Además, los principios de los mismos, se adaptaron en cada ocasión a los del líder del momento. Este bipartidismo le hizo mucho daño al país. No digo que el bipartidismo sea una mala idea, solo digo que según mi opinión, fracasó en Argentina.

Con un marcado antagonismo (conservadores contra radicales, peronistas contra radicales), las votaciones siempre fueron al “todo o nada”. Las luchas políticas, dieron lugar a tantas disputas falsas que engañaron al electorado, que nunca se supo que era lo que se votaba en cada ocasión. Si se hiciera un recuento, muchos recordarían a quienes no votaron o contra quién se votó. Casi nunca se fomentaba, por el contrario, que era lo que proponía cada partido. Y esto porque el sistema mismo, se había reducido a una disputa entre dos partidos que no representaban todo el espectro del electorado. Así se provocaba que una importante franja de la población, se viera FORZADA a optar entre uno de ellos (el mal menor).

Además de estas deformaciones iniciales, el bipartidismo dio como resultado que se formaran mayorías ficticias (mas del 50%) forzadas y circunstanciales, en las cuales se metía en la misma bolsa, a muchas tendencias o intenciones del voto. La tentación hegemónica, producto de estas mayorías ficticias, solo provocaron que el gobernante de turno “se la creyera”. La pretensión de gobernar con consenso se vio opacada por la fácil tentación de la otra alternativa: la confrontación con “el enemigo”.

Así es como la tentación antagónica, siempre es recurrente, pues la confrontación permanente de “los buenos contra los malos”, ya forma parte de la misma “cultura popular”. El antagonismo crónico siempre plantea la misma fórmula: “los buenos contra malos”… Ellos o nosotros, nosotros o el caos, nosotros o el pasado, patria o anti-patria, patria o colonia, liberación o dependencia, modelo o anti-modelo, y muchas mas falsas consignas, son consecuencia a mi modo de ver, de este bipartidismo antagónico que organizó (hasta ahora) la política en este país.

Y si se prueba con 3 grandes partidos? Que pasaría? Solo puedo especular. Pero a priori, aunque suene demasiado hipotético, por lo menos, me animo a inferir lo siguiente:

- Sería muy difícil que un partido logre mas del 50% de los votos, con lo cual, el consenso o la búsqueda de alianzas sería casi obligado.

- Los lideres, productos de consensos o alianzas programáticas serían menos propensos a verse tentados a provocar divisiones en el país.

- Los votantes, tendrían mas alternativas de que su voto sea mas representativo. Los diferentes pensamientos que existen en la sociedad, estarían mas fielmente representados y a su vez, mas repartidos. La síntesis entre dos corrientes mayoritarias que se excluyen, no se ajusta a una sociedad heterogénea como la nuestra.

- Cada partido (de los tres), tendría muchas mas posibilidades de llegar a gobernar, que si fuera parte de una “interna” en un partido parte del sistema bipartidario. Pero a la vez, éste seguramente deberá saber consensuar su discurso entre los otros dos partidos adversarios.

A su vez, ya existen varios antecedentes de este sistema tri-partidario, que emergió en forma muy interesante en las elecciones precedentes. Casi con excepción de las elecciones del 83, el bipartidismo en Argentina siempre fue bastante acotado (70 a 80%) y en las últimas elecciones, prácticamente ni existía.

El tri-partidismo, a mi me parecería un sistema mucho mejor que el anterior. Ya que NUNCA me vi representado por ninguno de los dos partidos tradicionales de Argentina y nunca entré en la trampa de votar “al mal menor” (eso hizo que perdiera casi siempre).

Por lo tanto, sería bueno que todos nos acostumbremos a ganar y perder elecciones y no descartar opiniones o sectores del país (casi todos son minoritarios), pues en su conjunto, todos formamos parte de lo que se denomina, “pueblo”. Pero claro, también se debería cambiar parte de la cultura política, y esto nos compete a todos los ciudadanos.

Habrá emergido un nuevo orden político? o son solo ilusiones mías?

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!


Y ahora que puede pasar?

Martes, 30 Junio 2009

Cambiaremos o repetiremos la historia?

A menudo los argentinos nos acordamos de “cambiar” (bien entre comillas), pero lo hacemos tarde y cuando ya casi no cuenta (el daño ya está hecho). Es decir, nos arrepentimos de lo que elegimos, y de las decisiones que tomamos. Pues mucho me temo, que como ocurre casi siempre, las decisiones (y elecciones) pasadas nos condicionan y de alguna manera, nos condenan de antemano. El “cambio” es entonces de personajes?… o por cambio nos referimos a no seguir con el error y a abandonar los mitos? Porque no es lo mismo.

Ya se sabe que es lo que hay que cambiar, se sabe que es lo que hacemos mal y que repetidamente avalamos como “correcto”… pero, que no se quiere escuchar. No se quiere escuchar, pero se sabe que lo que se compra es mentira. Pretender ahora, un cambio rápido como resultado del súbito arrepentimiento, es propio de la misma mentalidad (casi infantil) que justificó contra toda crítica razonable, la política a la cual ahora se quiere cambiar. Tarde, ahora es tarde.

Esta mentalidad alega “inocencia” porque confió antes en las mismas promesas (falsas) de un cambio que nunca llegó. Confiados e inocentes antes, desilusionados y con bronca, ahora. Son dos caras de la misma moneda. Es tan poco útil la ilusión que reniega de la crítica cuando era muy evidente el engaño… y es igual de tonto el actual clima de indignación y rechazo.

Es lo mismo, pues que cambió? que pasó de distinto? el discurso? y la realidad en que cambió? si fue siempre la misma historia de siempre: echarle la culpa al pasado, pero repetirlo con otros personajes. Es el “sube y baja” (o el serrucho)… que ya aburre! pues es la misma historieta de siempre. Eso es lo que creemos? Que fuimos engañados en nuestra inocencia? Que confiamos y nos traicionaron? Que todo fue un plan macabro que fue hecho a propósito para confundirnos? Es que nadie cuestiona los mitos argentinos tan arraigados como evidentemente equivocados? Nadie nos advirtió?

Ahora, se busca a un culpable, para así echarle toda la culpa (el “chivo expiatorio”), no nosotros. Alguien debe pagar, no nosotros. Entonces, aparecen los personajes mas enojados y furiosos, pero resulta que fueron ellos los que avalaron y que incluso fueron aliados de lo que ahora se reniega. Fueron los mismos que ahora utilizan la moral y la ética, no para ser mejores, sino para sojuzgar a los demás. La ética siempre la utilizaron para dominar y amedrentar a los que no concordaban con sus “ideas”. Y ahora sigue lo mismo. Una conducta que fue funcional a lo mismo que ahora se combate. Igual y parte de lo mismo.

Como ejemplo, advierto que ahora muchos se enojan con la delegación de facultades (los denominados superpoderes), pero pocos advierten que con la composición actual de la cámara de diputados, se podría aprobar una prórroga para el siguiente año, es decir para el 2010 (hasta pocos meses antes que se vote de nuevo en el 2011). Y como la nueva mayoría asume en diciembre, la aprobación (o no) de muchas normas, se tratarán recién el año que viene en marzo (a casi un año). Tarde, siempre tarde nos acordamos.

Si es cierto el enojo y el reclamo institucional, no se hubiera permitido las anteriores violaciones a la Constitución Nacional, y que fueron avaladas por muchos porque era “políticamente correcto”. Tarde es hacerlo ahora.

Si así actúan los dirigentes que tenemos, que se espera de los ciudadanos “de a pie”?. Los pobres ciudadanos, presos de esta caterva de dirigentes, se defienden con lo que tienen. Hasta venden el voto por alguna que otra prebenda. Pero que opciones tienen? Al menos ellos no son hipócritas. No se visten de moralistas… se defienden. Aunque no se sienten orgullosos de depositar su confianza en mafiosos y delincuentes, por lo menos buscan algo concreto. Pretender que los éticos que justificaron el engaño de antes, ahora reclamen que estos pobres ciudadanos, de la noche a la mañana, reconozcan que han sido cómplices de los delincuentes que gobiernan, me parece muy injusto. Y que ejemplos reciben? Que alternativas han tenido?

Porque hasta ahora, la alternativa que se les ha opuesto, han tenido el triste mérito de ser peores. No ha quedado para la gente desamparada, otra opción que seguir con lo mismo que gobierna casi siempre. Queda entonces el desafío para la nueva generación de dirigentes, de una vez por todas, poder demostrar que se puede gobernar mejor (que no hay que hacer mucho), de dar una alternativa creíble y principalmente de mostrar con resultados (con eficacia y eficiencia) que otro país puede ser posible. Pero para ello, primero se debe cambiar de principios y de terminar con la falsa ética de oponerse pero que en definitiva se comparte lo mismo. Porque de ser así, seguiremos igual, repitiendo una y otra vez los mismos errores.

Desde la actitud irrenunciable de los falsos principios éticos, es que estamos como estamos. La irreductible e intransigente postura de no reconocer el error de los mitos argentinos, es la misma conducta que nos conduce al abismo (porque siempre fracasa). Eso no es la alternativa. Es mas, hasta asusta.

Los argentinos no deberían optar entre delincuentes y éticos que comulgan las mismas ideas y comparten los mismos mitos (yo sufrí ambos). Sino que se debería cambiar de ideas y renunciar a los mitos. Como yo puse en un post anterior: “error y mentira están ligadas… se quiere salir del error? entonces hay que desprenderse de la mentira“. La ética que justifica al error hace imposible el cambio.

Y no es un problema de personas… no es con “gente buena” pero equivocada que se hace un país. Porque para hacer un país mejor, obviamente se necesitan los mejores (que no es lo mismo)… se necesitan los mejores proyectos y las mejores ideas, las mejores mentes, los expertos en los temas, gente que sea idónea y preparada, con experiencia y que hayan tenido éxito en sus carreras. Es decir, hay que propiciar que la gente proba y con talento se acerque a la política y vaya al gobierno. La excelencia no contradice a la democracia, al contrario, la fortalece. Hay que formar una elite dirigente con lo mejor que tengamos y que sea independiente de los vaivenes políticos.

Y eso es lo que NO tenemos. La clase dirigente actual es una junta de fracasados que no tienen otra cosa que vivir del estado (es decir, de los impuestos de los ciudadanos). Sin éxito en sus carreras y con un gran resentimiento. Además de tener ideas ridículas y anticuadas, no dejan progresar a los ciudadanos, pues hasta se benefician manteniendolos pobres e incultos, a los que se somete, se les mienten y encima se les reclama el voto (como agradecimiento). Ejemplos de esto, sobran.

Mientras esto no cambie y lo peor de la sociedad gobierne, seguiremos igual que ahora. Asi pues, es posible que en un futuro cambiemos? Ver para creer… para ello, deben pasar muchas cosas. Muchas elecciones y especialmente se debe votar diferente. Cambiaremos esta vez? o seguiremos con el sube y baja (ilusión y desilusión)? Se repetirá la misma historia?

Espero que alguna vez esta historia de continuos fracasos cambie, porque hasta ahora a mi, la única satisfacción política que he tenido, ha sido de ver perder a aquellos que se creen iluminados y que tienen la extraña política de conducirnos hasta el borde del precipicio. Afortunadamente, la gente se cansa y les retira el poder. Eso es bueno, pero mejor sería que eligiéramos lideres basados en el respeto por las instituciones, pues son éstas las que trascienden a los gobiernos.

Me gustaría que volviéramos a ser el país, al cual mis abuelos y bisabuelos vinieron a hacer una nueva vida. Ese país que le abrió las puertas al inmigrante, porque que no hay nada mas “jugado” que apostar su propio destino a una tierra desconocida. Ese era el país que abandonamos, los descendientes de los inmigrantes cuando adoptamos los valores a los que habían renunciado nuestros abuelos. Pues esos mismos mitos que fueron los que destruyeron Europa, los aplicamos después aquí. Y por supuesto, dieron el mismo resultado.

Volver a ser esa Argentina basada en instituciones y que progresaba increíblemente va a ser el desafío de las siguientes generaciones (no lo creo de la generación que gobierna actualmente), pero para eso se debe dejar de pensar el pasado (y encima con resentimiento), reconocer los errores cometidos (de todos), dejar de vivir en la mentira (la cultura de los mitos) y adoptar los valores vigentes en cualquier país moderno. Es decir, un país normal, nada mas que eso.

Eso es lo que fuimos cuando el “modelo” fue el de la Constitución Nacional. El país que progresaba, educaba y atraía a millones de inmigrantes de todo el mundo, los cuales “solamente” soñaban con una tierra en la que se pueda vivir y trabajar tranquilos. No hay entonces, que refundar nada. El “modelo” de la Constitución Nacional, es el que necesitamos volver a ser, y ese es el país que fuimos.

Lo bueno de la democracia, es que siempre se renueva la esperanza, aunque sea ilusoria. Y entonces, que cambió en estas elecciones? por ahora no cambió mucho. Mas allá de las interpretaciones, ganadores y perdedores, realineamientos y posicionamientos para el 2011, queda el desafío de que cambiemos en serio y que no sea solo un “cambio de figuritas”. En definitiva, depende de nosotros.

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!