Un nuevo aniversario

Jueves, 20 octubre 2011

Un año mas y contando

Este es el post de regreso al blog, y nada mejor que hacerlo en esta fecha: hoy se cumple un nuevo aniversario de mi nacimiento (o llegada a este mundo). No es una fecha trascendente en la historia de la humanidad, pero es mía.

A esta altura de mi vida, casi no llevo la cuenta y eso me dice que tengo mas recuerdos que esperanzas, mas pérdidas que ganancias, pero aun sigo siendo muy optimista. Porque tengo una inmensa curiosidad. Pues para mi, la búsqueda de la verdad y lo que es trascendente al tiempo, es una necesidad vital.

Eso es el motor de mi vida, conocer mas, descubrir y aprender todo lo mas que se pueda. Afortunadamente me toca vivir en esta época (mi época) de tantos cambios (la mayoría positivos) que agrandan mi perspectiva de las cosas.
En este tiempo es mucho mas fácil acceder al conocimiento. Como dijo alguien hace tiempo: estoy parado sobre los hombros de gigantes.

Este es mi tiempo y es un tiempo muy interesante. Si tuviera que desear algo es que me gustaría dejar de ser un solamente un espectador (curioso) y tratar de contribuir con algo, aunque sea para aportar un pequeño granito de arena y marcar una diferencia.

Aunque ahora que lo pienso, como decían los antiguos, tal vez baste con tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libroque no es poco!!!

Resultado de la perinola: oia!… una alegría


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Jueves, 13 octubre 2011

Es tiempo de volver…

Hace casi un año que no posteo nada aquí, es decir hace casi un un año que no “gira la perinola”… y ya es hora de volver.
Porque todavía me quedan ganas y todavía me faltan cosas que decir… que no es poco.

Todo tiene un límite (incluso el descanso) y paradójicamente todo vuelve. Volver e irse son parte de las historias (pequeñas y grandes) y son parte del giro (ida y vuelta) del juego. En este caso, del juego de la perinola.

Por lo tanto es hora de volver… es hora de volver a girar la perinola. Que resultado dará la próxima vez? No se, pero es bueno seguir e intentar hasta… la próxima ida y vuelta.

Porque es hora de volver, porque la vida continúa…


A la chilena

Miércoles, 27 octubre 2010

Hacer las cosas bien… así no vale!

Hace un par de semanas el mundo entero vio por TV como finalizaba exitosamente el rescate de 33 mineros atrapados casi 70 días a mas de 620 metros bajo tierra en el país vecino de Chile.

Un final casi imposible e impensado hace unos meses, pues en los primeros 17 días no se pudo tener ningún contacto con ellos, pues ni siquiera se sabía que estaban vivos!

Algo nunca visto y casi un milagro! Una tarea que era casi imposible y que finalmente fue perfecta.

Es decir, una potencial tragedia que finalmente terminó bien. Y por que? porque se hicieron las cosas bien.
Alguien dijo que se hicieron las cosas a la chilena, o mejor dicho que hacer las cosas a la chilena debería ser a partir de ahora ser una norma y referencia para el futuro.

Una excelente historia que sirve de ejemplo para muchos incrédulos de la capacidad del hombre para emprender tareas casi imposibles. Un buen ejemplo de que si se hace las cosas bien (o a la chilena) es muy probable que se obtengan buenos resultados. Así de sencillo. Hay que hacer lo imposible o como se dijo lo humanamente posible, para lograr lo que se creía imposible. Hay que hacer las cosas a la chilena.

Y en que consistió, desde mi punto de vista, este “hacer las cosas a la chilena“?

1. Lo primero y principal es que nunca se los dio por muertos, NUNCA.
Por lo tanto la primera reglas sería: Nunca hay que abandonar a los hombres, NUNCA.
No hacer nada o abandonarlos a su suerte está prohibido. La incredulidad o la falta de esperanza es la causa de los fracasos y no la consecuencia.

2. Dado esta primera decisión, lo siguiente es determinar que ninguna persona que se involucre en el rescate tiene que correr peligro. No hay que sumar mas problemas ni asumir una actitud ni de héroe ni de mártir. Si hay que emprender una tarea peligrosa o inédita se deben tomar todos los recaudos de seguridad posibles.

3. Si no se sabe que solución hay que adoptar, hay que descartar de plano la solución rápida si ésta es insegura en los resultados o implica riesgos de fracaso adicional al problema. Es decir, casi siempre hay que adoptar la solución mas sencilla y la mas segura, aunque ésta insuma mas tiempo. Hacer las cosas bien muchas veces implica ser pacientes.

4. Obviamente, no hay que mentir ni crear falsas expectativas. Hay que decir la verdad: se hace lo mejor que se pueda o lo humanamente posible.

5. Hacer lo mejor que se pueda implica que hay que llamar a los mejores. Hay que profesionalizar las tareas, es decir que tienen que intervenir las personas mas calificadas y con mas experiencia o lo que es lo mismo, hay que contratar a los profesionales. Improvisar? NADA.

6. Hay que tomar recaudos adicionales y planes de contingencia, por si acaso. Los famosos PLAN A y PLAN B o incluso PLAN C. La frase “si falla, falla” debería estar prohibida.

Si todo esto se hace, (es decir, si se hacen las cosas bien) es muy probable que se pueda tener resultados positivos en muchos casos (de tragedias o en los problemas cotidianos). Hacer las cosas bien implica todo esto (y tal vez mas). Hacer las cosas bien a veces es complicado y difícil, pero es posible. Hasta incluso se puede hacer lo imposible, lo perfecto y tener éxito.

Esto es lo que entiendo de hacer las cosas a la chilena. Algunos dirán: eso no vale! no tiene mérito! lo difícil es hacer las cosas mal y aún así, tener éxito! (esto no lo dirán, pero lo creen). Como diría un pobre tipo que tocaba lastimosamente la guitarra al ver tocar un profesional: Ud, toca bien, porque ud estudea

Menos mal que en el caso del rescate de los mineros, se hicieron las cosas a la chilena… menos mal!

Resultado de la perinola: oia!… una alegría


42

Miércoles, 20 octubre 2010

42… y contando

Hoy cumplo años y si bien no es una fecha muy importante en la historia de la humanidad, para mi lo es… al fin y al cabo es mi vida.

Desde hace 42 años que estoy en este mundo.
42 vueltas de la tierra alrededor del sol. Es decir, 42 otoños, 42 inviernos, 42 primaveras y 42 veranos.
504 meses y 2191 semanas.
15340 días o 15340 rotaciones de la tierra alrededor de su eje… o 15340 amaneceres y 15340 ocasos.
y para ser mas precisos, hasta ahora son poco mas de 368172 horas.
Muchos números están dentro de estos 42 años.

42 años… que no es poca cosa.
Y sigo contando…

Resultado de la perinola: oia!… una alegría


post-operatorio

Miércoles, 30 junio 2010

La vida continúa…

Bueno, después de varios días sin postear nada (en realidad, varios meses) vuelvo a mi querido blog.

Y para contar que luego de varias semanas de dolor intenso, hace algunos días me operaron de la vesícula (piedras en la vesícula), previa internación de unos días.

Yo estuve en todo momento tranquilo y confiado, teniendo en cuenta que fue mi primera visita al quirófano. Afortunadamente salió todo bien. Al día siguiente fui dado de alta y ahora estoy en el post-operatorio.

Por supuesto, que de ahora en mas, tendré que cuidarme con las comidas. Por eso es que en estos días estoy siguiendo una dieta estricta y hasta hacerme los análisis complementarios, seguiré en ese plan.

En los próximos días, espero volver a escribir en el blog y así volver a girar la perinola…
y por suerte, la vida continúa…


Las grandes convicciones de un cobarde

Miércoles, 24 marzo 2010

Convicciones convenientes

Supongo que casi todos creen que conocen lo que significa la cobardía y supongo también que muchos creen que pueden identificar a un cobarde. Una conducta que supongo también muchos “aprenden” en la infancia (donde el mundo se divide en héroes y villanos, cobardes y valientes, leales y traidores). Supongo también, que muchos creen identificar tantos los gestos como los actos de un cobarde… pero para mí, estas son suposiciones, pues muchos son presa fácil del engaño y de la estafa de los verdaderos cobardes: los que ocultan su cobardía.

No es que no existen héroes y cobardes, es que éstos no se dividen en bandos (como cuando juegan los chicos) claramente identificables. Las apariencias (algo que se aprende en la adultez) tiñen las diferencias y confunden el correcto juicio. Y eso es lo que pretenden los (verdaderos) cobardes: confundir y meter a todos en la misma bolsa.

Asumir el miedo, enfrentarlo al menos, no es la actitud de un cobarde. Lo usual es ocultar los miedos, negar incluso toda debilidad, vivir en un mundo de mitos (es decir de mentiras) y adoptar una serie de valores y “principios” (los cuales ellos llaman convicciones) que los protegen y lo exculpan de toda carga y responsabilidad por los errores cometidos y por su falta de compromiso (con al menos, la verdad).

Pero, como lo hacen?
Muy sencillo… adoptan un escudo protector (del juicio ajeno) al que pomposamente denominan mis convicciones o mis principios… nunca adoptan las palabras mis deberes o mis responsabilidades, pues éstas son las que (cobardemente) se trata de evitar.

Esto lo he percibido varias ocasiones… los que hablan y discuten sobre grandes principios y convicciones son los que casi nunca tienen responsabilidades ni deberes… y en contraste, aquellos que valientemente solucionan problemas (tal vez, problemas mundanos), es decir cumplen con su deber, casi nunca se mandan la parte, ni tratan de ganar debates.

Es que nadie se da cuenta? No es acaso muy evidente? Pues cuales son los principios y convicciones que se defienden con tanta vehemencia? Cuales son estas convicciones? Pues si uno presta un poco de atención notará que.. oh! casualidad!, ese enunciado o “convicción” nunca está en contra del que lo enuncia, nunca plantea un deber ser o un deber hacer para el que lo enuncia… es mas, reclama deberes a los otros (oh, casualidad!).

Y quien tiene estas convicciones? oh casualidad! quien nunca se la jugó por nada ni nadie, siempre huyó, ocultó su temor y renunció a toda responsabilidad por los actos y errores cometidos. Oh casualidad! que parecido que es esto a la cobardía. Ese es el disfraz que adoptan los verdaderos cobardesmientras mas convicciones alegan defender, mas cobardía es la que ocultan.

Por su fruto lo conoceréis…, dice el evangelio, nunca mas apropiado aplicar que en este caso. Pues mas allá de las palabras y en vez de hablar de convicciones, que supuestamente dividen a los hombres, es mucho mejor hacerlo del ejemplo de vida de cada uno. Ahí si, que es clara y contundente la diferencia que hay entre un valiente o un héroe (que afortunadamente hay muchos) y un cobarde.

Por eso es que yo, no creo en principios, creo en los deberes y en el ejemplo. Mejor que decir el mundo debe ser (es decir, los otros deben ser)…, prefiero decir: yo debo hacer o no debo hacer, hice esto y me equivoqué, lo enmendaré, aprenderé y lo haré mejor y luego tal vez, estaré conforme y podré dar el ejemplo a otros

Esa es la gran diferencia… que muchos estén confundidos y no la aprecien o no la quieran ver, ya no depende de mi. Pero a mi, no me van a engañar con falsos principios o con grandes convicciones (muy convenientes)… y mucho menos las convicciones de un cobarde.

Resultado de la perinola: mas de lo mismo…


Obviedades

Sábado, 20 febrero 2010

Lo obvio no es tan obvio (o la rebeldía inútil)

Se considera al hombre como un ser racional, el cual toma decisiones con su arma mas poderosa (y la que nos destaca sobre las demás especies): el cerebro (esa maravilla de la naturaleza).

Y lo racional está sujeto a las leyes de la Lógica, lo cual supone procedimientos para analizar los datos, procesarlos, elaborarlos, clasificarlos, antes de tomar una decisión para resolver una situación que plantea un problema.

Desde sobrevivir (alimentarse, protegerse de la intemperie, refugiarse, defenderse, procrear, etc.), hasta mandar un hombre a la luna o diseñar desde una ciudad hasta un microchip, el ser humano emplea esta poderosa herramienta.

A lo largo de la Historia, los hombres aprenden de las lecciones de los que nos preceden, se basan en sus soluciones, las corrigen, hacen nuevos descubrimientos y si pueden las mejoran, creando una nueva técnica (tecnología) o procedimiento para resolver un problema. Así transcurre el progreso humano. Como dice la frase: estamos parados sobre los hombros de gigantes, la cual describe claramente que nuestra meta como individuos (y como parte de una generación) es dar el paso siguiente (mejorando), pues éste es la consecuencia de un largo camino transitado por grandes hombres antes de nosotros.

Siendo conscientes de ello, la primera obviedad consiste en respetar nuestro pasado (no despreciándolo) y mejorando la solución.
La segunda obviedad es que la cuestión es siempre la misma: resolver el problema (sin crear otros)… RESOLVER EL PROBLEMA. Y obviamente, resolver el problema, plantea SOLUCIONES. Es decir, pasos y procedimientos necesarios para arribar a una o varias soluciones POSIBLES (es decir, que se apliquen). Antes de ello, hay que convenir un método para aceptar cual va a ser la valoración de la mejor solución posible.

Y aquí empiezan los problemas… dado que muchas de las “soluciones” que se plantean, son los orígenes mismos de los problemas (aunque suene paradójico, el hombre va creando sus propios problemas), lo obvio resulta no tan obvio, pues se termina discutiendo acerca de las (supuestas) soluciones, en vez de (otra vez, lo obvio)… RESOLVER EL PROBLEMA.

Además, hay que considerar que una posible solución (a un problema), plantea modificar la realidad (obviamente), y muchos no quieren. Es decir, que muchas veces se accede a arribar a una “solución a medias” (o mejor dicho, tirar el problema hacia adelante), antes que soportar las condiciones que se plantean para resolver un problema…y de ahí deviene el conflicto: en las soluciones.

Todo lo anterior, es muy genérico, pero se puede aplicar en cualquier ámbito humano. En una sociedad compleja como la actual (y particularmente la argentina le agregaría traumada y fracasada) estos conflictos humanos son nuestros “problemas”: el debate de las posibles soluciones.

Dícese de una sociedad fracasada, cuando ésta (como conjunto) no aprende de las soluciones que otros aplican, repite las mismas recetas, discute siempre lo mismo, y está pendiente de los traumas del pasado.

Todo esto es muy obvio para mi, desde lo racional del hombre hasta el conflicto humano por el debate de las soluciones a aplicar. Pero hay un error catastrófico (que niega lo anterior) y que me contradice (por lo menos en el análisis que estoy haciendo)… existe otra característica que nos destaca como especie: la negación (o la rebeldía).

La rebeldía en sí (o como yo la llamo, la respuesta del NO), no tiene nada de ilógico, y de hecho es una primera respuesta ante un problema: no aceptarlo y cuestionarse el por que. Además, en un ámbito en el que reina la ilógica, el rebelde es el que plantea una solución lógica y racional, asi que el hecho de “cuestionarse” la realidad no tiene nada de malo. Y de hecho, muchos “genios” (u hombres que se han destacado) han sido muy rebeldes o catalogados como tal.

La rebeldía puede ser muy útil si se la canaliza hacia una solución mejor… pero. Pero, por lo que he visto, esto no es así. La rebeldía mas habitual, es aceptar lo contrario de lo que socialmente se acepta como convencional y darlo vuelta. Y eso no tiene nada útil, ni de racional y simplemente demuestra lo fuerte que es la tendencia a la estupidez en muchos.
Pues no es otra cosa mas que eso: estupidez, disfrazada de rebeldía. Salvo contadísimas excepciones esta rebeldía no aporta nada original y mucho menos soluciones. Es mas, la “no solución” para muchos rebeldes es una meta.

La rebeldía así considerada, es producto de hombres mediocres que no se aceptan como tal y que proponen destrucción en vez de crear. Y eso, yo no lo acepto. No lo acepto, porque se basan en la mentira. Creen en mentiras, viven en la mentira, no se aguantan a si mismos y encima tienen la pretensión de hundir a sus semejantes en su propia confusión. Plantean “soluciones” (muy entre comillas) utópicas (si, creen en utopías) que solamente implican la destrucción de lo que ellos denominan: un mundo injusto.

Ante estos estúpidos disfrazados de rebeldes, digo: conmigo no podrán! Pues yo soy un verdadero rebelde, un rebelde que quiere escapar de la estupidez y la mediocridad, pues ésta conduce invariablemente a la maldad y a la destrucción (es decir, a un mundo peor).

Y les advierto, no ganarán ni ganaron NUNCA nada… por suerte, esta es la lección de la Historia… obviamente.

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!


Mirándonos el ombligo

Miércoles, 20 enero 2010

Quién tiene la culpa?

Hoy fui a una librería (de las grandes) tratando de encontrar (y comprar) un libro sobre una escritora (no argentina) de renombre internacional. Y como preveía, casi ni encontré nada sobre la misma (igual compré uno de otro autor).

Pero me sorprendió una cosa: los primeros libros ”a la vista” son de argentinos (casi todos de periodistas e ”historiadores”) que tratan sobre nosotros, nuestros ”personajes” (muchos para mi, nefastos), nuestra realidad, nuestra historia (torcida por cada autor) y nuestra explicación y respuesta para todo… Argentilandia. Es llamativo esto, por la cantidad de libros que tratan sobre lo mismo (y ademas son los mismos). Una vez que uno se adentra en la librería y se pasa el cerco de Argentilandia, tal vez (si se tiene suerte) se encuentre algo diferente.

No estoy muy seguro, pero éste debe ser uno de los pocos países que mas habla, escribe y comenta sobre si mismo. Como si se estuviera mirando el ombligo constantemente. Además, esta ”manía”, está asociada a la idea de ”víctima y culpable”, siempre hay un ”genio” a quien perdonar y un ogro a quien echarle toda la culpa… esa es la historia. Una manía ya muy repetitiva, pues luce como si se tratara de una obsesión de darle la vuelta y estar enfrascados en explicar el mismo tema (lucrativo?): el triste fracaso llamado Argentina.

No me llamaría la atención esto, de no ser que esta manía de mirarse el ombligo y rebuscar en la historia, ver culpables y justificando toda nuestra responsabilidad (de nuestro fracaso), y presentando la idea de que somos eternas víctimas… todo esto, ya me resulta tan repetitivo que me tiene ya cansado (por no decir, podrido). Tal vez, parezca una historia de terror y suspenso (por eso estará en las librerías?), pero para mí, es muy aburrida (venderán?).

No es suficiente que los medios de comunicación traten sobre lo mismo TODOS LOS DIAS, sino que también uno, encuentra ”argentinitis” (léase la enfermedad que hace que un país próspero retroceda año tras año hasta sumirse en la decadencia) hasta en las librerías.

Tal vez, ésto tenga sentido, porque de ahí partió nuestra decadencia: de las ideas falsas (yo las llamo, mitos). Pero me suena paradójico que esta epopeya de destruir un país, esté explicada una y otra vez. La única explicación que encuentro a esta manía es que como escribí en otro post, del error no se aprende, solo de los aciertos. Por eso tal vez, estemos dando vuelta sobre lo mismo.

Habrá algún lugar aquí, en que no se hable de lo mismo?… ya sé, existe un mundo al cual casi ni importamos, pues como suele pasar, el fracaso no interesa (por suerte)… solo a quien lo padece.

Por suerte existe el mundo (y por suerte existe Internet)… podré comprar ahí el libro que yo quería?

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!


La verdadera conspiración

Miércoles, 9 diciembre 2009

El reino de los estúpidos y los inútiles

El argentino medio cree en teorías conspirativas todo el tiempo y para casi todas las cosas. Toda explicación sobre algo que se desconoce debe tener la explicación conspirativa. Nunca se ve la realidad, aunque sea evidente (será evidente por alguna razón, dirán). Aunque esté delante de los ojos, no se ve ni se escucha porque no se quiere ver ni escuchar.

Algunos atribuyen este comportamiento al descreimiento generalizado… nos han engañado tantas veces, que desconfío de todo, dicen. Yo no estoy de acuerdo con este argumento, porque en realidad, el que desconfía de todo, cree fervientemente en eso: hay que desconfiar. El ejemplo en extremo de esta creencia, son las teorías conspirativas.

Es algo enfermizo este comportamiento, pero para mi revela el grado de estupidez que tiene gran parte de la sociedad argentina. Pues como ya varias veces escribí en el blog, el argentino cree en mitos, algunos tan arraigados en la cultura popular que son casi sagrados. Pero como es evidente el fracaso de esta manera de razonar (pues los resultados están a la vista), muchos recurren al recurso de creer en conspiraciones. Es decir, se fracasa por culpa de alguien.

Yo tengo una explicación mucho mas sencilla: la estupidez.
Yo creo que los estúpidos le temen a la inteligencia y por eso creen en teorías conspirativas para todo. Ellos creen que “los malos” (los inteligentes) están tramando cosas terribles (inconfesables), les engañan y les mienten… Por eso, tal vez de esta manera ocultan su estupidez, y al creer en estas teorías conspirativas, los delatan (a los malos) y al “darse cuenta”, demuestran que no han sido presa del engaño urdido (es decir, que no son tan estúpidos).

Yo tengo la actitud contraria, le temo a la estupidez humana. Mi primera hipótesis para explicar un problema, es la estupidez (tan repetitiva que aburre). Generalmente, los problemas se deben a un error (involuntario) o por aplicar procedimientos o “pensamientos” estúpidos. Y como suele suceder… estoy en lo cierto! (y lamentablemente, no me escuchan).

A menudo, la explicación mas sencilla es la verdadera. Pero acá (en Argentina) nunca se cree en una explicación sencilla, aunque la evidencia sea contundente. Todo es complejo y retorcido, y en vez de decir “no sé” (que es la respuesta mas lógica), dicen “alguien oculta la verdad“.

Todos desconocemos muchas cosas, pero solo los necios y los estúpidos creen que su propia explicación de las cosas, es la verdad.
Y la verdad, ya me tienen podrido! Ya estoy harto de las teorías conspirativas… todos los días y para todos los gustos! Además de ser un insulto a mi inteligencia, ponen en evidencia que estoy rodeado de necios e inútiles, que encima, una y otra vez, cometen errores garrafales… esos mismos, son lo que la tienen clara?
Como nunca se hacen cargo de nada, creen en “teorías conspirativas”, pero a mi me resulta una excusa barata para ocultar la propia inoperancia y para no ser conscientes de que en realidad, estamos en manos de inútiles mas que de perversos.

Por eso, para mi, la verdadera conspiración no es otra mas que estamos rodeados de inútiles y estúpidos. Esa es la verdadera conspiración: la conspiración de los imbéciles.

Como en el cuento de “el rey está desnudo”, muchos callan y no se atreven a ver lo que es evidente… “el rey está desnudo” porque está desnudo, pero nadie quiere ver lo evidente: la estupidez nos gobierna y muchos estúpidos son cómplices de eso. Por supuesto nunca se lo va a admitir y se va a dar cualquier tipo de explicación conspirativa (y si es rebuscada mejor). Por eso estamos como estamos. La verdad evidente no se quiere ver… porque nos duele pensar que fue nuestra culpa y nada mas. Mientras no cambiemos y empecemos con la verdad evidente, seguiremos así.

Eso si, seguro que estoy escribiendo esto, porque en realidad… (rellenar con una explicación conspirativa a elección) … por algo será… no?

Resultado de la perinola: la idiotez al poder!


La vida es dificultosa

Domingo, 29 noviembre 2009

El amor y la conciencia

En este post me voy a referir a algo que escribí hace mas de 15 años. Como suelo hacer, siempre me gustó escribir para expresar mi opinión y dar mi testimonio sobre las experiencias vividas (las mías y la de las personas con las que convivo).
Hace mas de 15 años escribí unas reflexiones sobre un tema que voy a recordar hoy mismo: la dificultad de la vida.

El motivo de estas reflexiones (que dejé por escrito) fue para expresar mis sentimientos y dar un poco de ánimo a alguien a quien que yo creía que lo necesitaba (o por lo menos esa fue mi impresión). Y aunque el resultado fue en vano, por lo menos lo intenté. Como excusa puedo alegar que yo tengo la idea (tal vez errónea) de que los miedos se tienen que enfrentar, aún con errores. Y uno de los miedos, a los que me refiero en este post, es el miedo a la vida misma… la dificultad de vivir, incluido los desafíos que ello conlleva.

Los miedos a los que me refería en aquel entonces, devenían del miedo a perder y arriesgarse, y de la casi seguridad de que el camino de la vida está plagada de malos momentos, pérdidas y tristezas. El miedo a fracasar, a confiar en el otro y a ser engañado, a equivocarse, a perder seres queridos, a desilusionarse, a luchar (y muchas veces en vano) contra muchos males a los que no tenemos culpa, así también contra nuestra propia naturaleza humana, llena de defectos, los cuales en mucha medida son la causa de la dificultad de la vida misma.

Así como reconocía todas estas dificultades casi insoslayables, también rescataba algunos remedios. Uno de los cuales era el amor. Pues eso es lo que creía, que el amor era uno de los motores de la supervivencia, que trasciende las épocas y que es la energía que hace vencer toda dificultad, o por lo menos de sobrellevarla con dignidad.
El amor para compartir esta lucha, junto a alguien, para enfrentar todas estas dificultades… y que precisamente eso, es lo trascendente de cada historia particular. El amor y compartir la vida con alguien es la respuesta. Eso es lo que creía en aquel entonces y así lo puse por escrito.

Y el otro remedio que creía era la conciencia. Sentirse consciente de la vida misma (el sentirse vivos), del aquí y ahora, que ésta es mi oportunidad (esta es mi vida) y que la conciencia es la respuesta humana mas contundente ante el temor. Pues en definitiva todo parte de uno mismo, pues la vida pasa por mi y yo soy parte de la vida. Las dificultades son propias de la vida misma, y al final de cuentas muchas de ellas no son importantes.
Estar vivo y sentirse vivo es mucho mas importante que los problemas y las dificultades. Eso es lo que creía en aquel entonces y así lo puse por escrito.

Eso es lo que escribí en ese entonces… hace mas de 15 años. Y recordando ese episodio, sigo sintiendo y pensando lo mismo. Aunque ahora (en este tiempo en particular) compruebo que me anticipé mucho al tiempo y que necesitaría releer un poco lo que escribí en ese entonces, para darme un poco de ánimo… para sentir mas fuerza para luchar contra las dificultades de la vida.

Es curioso, pero seguro que ahora escribiría algo mas diferente en los detalles y lo haría mas interesante… pero lo que es seguro es que la conclusión sería la misma: a pesar de todas las dificultades, la vida vale la pena.

Eso es lo que aún sigo creyendo y así hoy lo escribo.

Resultado de la perinola: no pregunte, no conteste, no se meta, callese!


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